martes, 25 de marzo de 2014

LA SUCESIÓN

Pompilio Zigrino dijo:
"Así como la herencia genética es un producto de la evolución biológica, la herencia cultural es un producto de la evolución cultural del hombre. Mientras que la vida en el planeta depende del azar y de la necesidad, la vida inteligente progresa a partir de la herencia del conocimiento adquirido por las generaciones anteriores"
.

Buceando en internet, artículos que nos ayuden a explicar nuestro folklore popular, nos hemos encontrado este artículo de Rafael Cantero Múñoz que nos da una idea muy clara de lo que significa:

El folklore como legado cultural. Costumbres y tradiciones populares.
La palabra folklore, que significa literalmente “conocimiento del pueblo” es de origen anglosajón. Esta terminología ha sido aceptada tanto en España como en otros países. Se estableció como término genérico que comprende e incluye creencias, costumbres, cuentos, canciones y dichos tradicionales pertenecientes a un determinado pueblo. Con la palabra folklore expresamos el conjunto de canciones, costumbres y tradiciones que son creadas y transmitidas popularmente, es decir, por el pueblo.
Por tanto, al definir el significado de folklore, diremos que es la ciencia que engloba y estudia la cultura popular tradicional. Abarca todo aquello que forma parte de la mentalidad del pueblo.
Para que un hecho pueda estar encuadrado dentro del amplio abanico de la cultura tradicional o folklore, se exigen con carácter general que cumpla tres requisitos:
Tradicional (que esté basado en la continuidad y permanencia a través del tiempo), Popular (que haya surgido dentro de la colectividad y haya sido aceptado por ella) y Anónimo (de autor desconocido).
El conjunto de canciones, fiestas, costumbres, tradiciones, etc. de un pueblo, van a definir su idiosincrasia. Van a perfilar las características propias de este pueblo y van a marcar su propia cultura, que a su vez van a ser los elementos que diferencien a un pueblo de otro pueblo. Pues bien, esta cultura propia, elaborada y labrada por sus propias gentes y transmitida de padres a hijos, de generación en generación es, lo que con carácter general llamamos folklore.

Este legado cultural ancestral, que se ha ido transmitiendo de generación en generación hasta llegar a nuestros días, nos ha hecho posible que con su estudio, contemplación y disfrute, podamos analizar y conocer las formas de divertirse de nuestros antepasados, las costumbres y ritos relacionados con el matrimonio y la herencia, como celebraban los que nos precedieron las fiestas. En definitiva, mediante el folklore hemos heredado el legado cultural de un pueblo forjado con el transcurrir de los años, que es tanto como decir, la historia viva de un pueblo que se ha ido engendrando con las aportaciones y creaciones de sus vecinos con el devenir de los años.
La transmisión generacional de nuestro acervo cultural-tradicional, se ha efectuado principalmente mediante transmisión oral: enseñanza que los hijos reciben verbalmente de sus padres y mayores. La tradición oral ha corrido de padres a hijos, manteniendo y transmitiendo historias, anécdotas y costumbres.
La tradición, es y ha sido la primera y más universal, de las enseñanzas entre los hombres. Tal es su importancia, que con frecuencia la tradición oral, ha hecho las veces de ley escrita.


Al lado de la cultura científica-académica, está la cultura tradicional (el folklore). Mediante el estudio del folklore vamos a poder conocer como vivían y se divertían nuestros antepasados. En el folklore se pone de manifiesto la sensibilidad cultural y espiritual de un pueblo, que como producto de su reflexión, ingenio, experiencia y creatividad ha dado lugar a diversidad de creaciones (literarias, musicales, baile, gastronomía etc.). El espíritu creador y anónimo de un pueblo ha configurado su forma de ser, creando un conjunto de cantos, costumbres y tradiciones que en su totalidad denominamos folklore y que van a definir la personalidad de ese colectivo....

Pues bien, tras dejar este grupo ya enseñado, el relevo generacional fue cogido por una de sus alumnas, Encarna, quién ayudada por su hermana Isi, fue la encargada de volver a reunir al grupo existente y continuar con los ensayos y actuaciones. Ya hemos llegado a 1987, en esta ocasión el grupo estaba compuesto por 12 integrantes, entre ellos dos chicos Estefan y Joselete además de un buen número de niñas, todas ellas estudiantes de la escuela.

En esta etapa, además de participar de forma muy activa en las diversas actividades locales, principalmente en las fiestas de la Virgen de Las Angustias y del Cristo, se realizaron dos salidas fuera de Hoyocasero, la primera de ellas a la localidad de Robledillo, quien aprovechó sus fiestas patronales para contar con el grupo de danzas de Hoyocasero, allí pasaron todo el día las danzantas y al caer la noche, comenzó la verbenea, que paradojas del destino estaba amenizada por el grupo Ticket, también originario de Hoyocasero, y que en aquella época iniciaba sus andanzas musicales.

La otra salida tenía lugar en junio, en esta ocasión los que quisieron contar con el grupo fue el Seminario, quién disfrutaba de unas jornadas de encuentro y convivencia, allí los de Hoyocasero, además de colaborar en la convivencia pudieron hacer una demostración del baile del palote para todos los asistentes.

Otra de las personas que siempre ha estado dispuesta a colaborar con todas las tradiciones de nuestro pueblo ha sido tía Justa, la Gorrera de Hoyocasero, en aquellos años no dudo en acudir a la llamada del Grupo de Coros y Danzas y fabricó las típicas gorras serranas para las integrantes del grupo.

Desde esta pequeña ventana, queremos agradecer la implicación de Encarna e Isi con nuestra cultura local, ¡esperamos les guste!.



jueves, 13 de marzo de 2014

CAMINANDO HACÍA LA HISTORIA

Isadora Duncan,bailarina y coreógrafa estadounidense y dijo: "Danzar es sentir, sentir es sufrir, sufrir es amar; Usted ama, sufre y siente. ¡Usted danza!".

A lo largo de todos los años que esta maestra estuvo en Hoyocasero, fueron muchos los grupos que se fueron formando, a los que ella de forma infatigable enseñaba y acompañaba a sus actuaciones fuera de la localidad, en alguno de esos momentos volvieron  a bailar grupos de chicos (Celso, Eloy,...), o alternando cuatro chicos y cuatro chicas, como el grupo que nos represento en la visita de los entonces Príncipes de España en mayo de 1964.


Domi, Amparo, Luci, Vitoria, Santiago, Jesús, Ricardo y Rufi.


Tras la retirada de Doña Gloria Sierra, otra vez se hizo el silencio en las Danzas de Hoyocasero, varios años pasaron hasta que en 1978 un grupo de alumnas decidió hacerle un homenaje, donde los que no lo habíamos visto nunca quedamos maravillados de la hermosura de esta danza, y de nuevo otro parón, hasta que en 1980 Lucita y Luci, dos de las alumnas de Doña Gloria, tomaron una decisión valiente, enseñar a los chicos y chicas de la Escuela de Hoyocasero, las danzas de nuestro pueblo, y hasta llegaron a comprarse la gaitilla, la cual una vez disuelto el grupo fue vendida y cedido el dinero que sacaron para una buena causa.


Gracias a Lucita y a Luci, hoy podemos escribir en este blog la historia de nuestras danzas, ellas supieron transmitirnos, a las que hoy enseñamos, el amor por nuestras nuestra cultura popular, no tenemos palabras ni mucho menos gestos que sean lo suficiente para hacerles llegar nuestro agradecimiento.

Lucita en el momento de recoger su recuerdo

Luci en el momento del homenaje

No seriamos justas si dejamos de lado a otros dos personajes trascedentales en nuestras danzas, por un lado a Miguel, ¡con cuanto entusiasmo nos acompañaba abriendo el baile a son de gaita y tamboril!,  no le faltaba detalle en su traje de serrano, y con que gracia innata ejercía la labor de gracioso, él nos transmitía a todos su ilusión y sus ganas de bailar, desgraciadamente el destino le deparaba otro devenir, un accidente inoportuno nos lo quitó demasiado pronto, aunque a buen seguro nos sigue y nos ayuda desde donde está. Y Florentino Domínguez, Alcalde de la localidad en aquella época quién siempre estuvo dispuesto a impulsar todo lo relacionado con la cultura de nuestra localidad.


Florentino Domínguez en el homenaje a Dña.Gloria

Miguel Jiménez con el primer grupo de niñas en el año 1980


Aquí queremos dejar estos versos que expresan nuestro sentir:


Es en la escuela otra madre

que orienta con sus consejos;

es experta sembradora

de nobles conocimientos;

es mano suave que guía

y es luz que alumbra senderos.

Es, en suma, la maestra,
manojo cálido y tierno
de bondadosa paciencia
y de maternal afecto.

¡GRACIAS!

jueves, 6 de marzo de 2014

EL CARNAVAL DA PASO A LA CUARESMA


A pesar de que el origen de los disfraces por carnaval provenga del antiguo Egipto, originalmente, los cristianos fueron quienes comenzaron a celebrar el carnaval en homenaje a la llegada de la Cuaresma. En los días previos, los creyentes cristianos comían carne por última vez para ayunar los 40 días posteriores, en los que se recuerda el tiempo que pasó Jesús en el desierto, además de los 40 días que duró el diluvio universal y los 40 años de marcha del pueblo judío. Fue, precisamente, el hecho de comer carne por última vez hasta el fin de la Cuaresma, lo que le otorgó el nombre de “Carnaval”, procedente del latín carne-levare “abandonar la carne”.

En España la celebración de este tipo de fiestas ha estado marcada por la historia más reciente de nuestro país. En el año 1936, estalló la Guerra Civil, Republicanos y Nacionales se enfrentaban en un conflicto que marcó, sin duda, el destino de nuestra Nación. En este contexto, la mayoría de la festividades fueron anuladas y algunas, como el carnaval, prohibidas.

De este hecho, ya nos puso al día José Jiménez, quién en esa etapa de prohibición llegó a pasar junto a Vidal el de Tía Segunda y Benino el de tía Silveria, cuatro días en la cárcel del pueblo por hacer carnaval el día del miércoles de ceniza, debido a una prohibición. Según recuerda José, decidieron hacer carnaval haciendo uso de bragas (entendemos que serían las de sus madres) y no llevar nada encima…..  Como eran otras épocas, dos de sus quintos, entre los que se encontraban Vítor el de tía Emilia, decidieron llevarles una botella de vino (ya se sabe, las penas con pan….), y los vio el Alcalde, metiéndoles a ellos también a la cárcel para que juntos cumplieran la pena.  Otros vecinos recuerdan ver a sus madres llevarles el bocadillo a la cárcel y meterlo por un pequeño ventanuco que había.
La cárcel estaba situada donde hoy está el Ayuntamiento por el lateral de tía Josefa, allí continúa el ventanuco por donde los “reos” eran alimentados.





 Incluso podemos encontrar alusiones en forma de personajes sobre estas figuras, en  el libro de Buen Amor, texto medieval español redactado alrededor de 1330 por Juan Ruiz, Arcipreste de Hi.ta. El autor de la obra nos habla del significado simbólico de la Pascua y la Cuaresma a través de una simpática alegoría: Don Carnal  es un hombre mundano y amante de los placeres es retadado por Doña Cuaresma a sostener una batalla que tendrá lugar al cabo de una semana, el reto  fue lanzado el jueves anterior al miércoles de ceniza.
Los personajes se retan cada uno con su ejército: D.Carnal con bueyes, cerdos, gallinas, becerros y cabras. Dña. Cuaresma con su legión de vegetales y mariscos.
Tras un día de confrontación más o menos emparejada, Don Carnal fiel a sus excesos, decide celebrar un gran banquete que le produce tanto a él como a sus invitados un sueño incontrolable.
Doña Cuaresma, aprovechando la ocasión, entra en el Cuartel de su enemigo, y sin dificultad lo somete y aprisiona. Desde el primer día de su vencimiento, miércoles de ceniza, Don Carnal es obligado a confesarse y a realizar penitencia, ayuno y abstinencia, mientras que Doña Cuaresma, triunfante, asea su casa, sus vestidos y su cuerpo y sale a la iglesia a convocar a los feligreses católicos para que participen en los ritos religiosos

miércoles, 26 de febrero de 2014

NUESTRAS DANZAS EN LA HISTORIA III

Alfonso Rodríguez Castelao, político, escritor, pintor y dibujante gallego dijo: "Solamente preservando nuestras energías autóctonas, nuestra capacidad creadora, es como podremos contribuír a la civilización universal incorporando a ella nuestras creaciones inéditas". 

En el devenir de los pueblos, la cultura, es un proceso de transformación social presente desde tiempos históricos, visto como manifestación que identifica una sociedad y su correspondiente comunicación entre el hombre y su entorno. Por otra parte, permite un acercamiento con nosotros mismos para reconocernos y saber cuál es nuestro origen, es decir, quiénes somos.


Llegados a esta etapa, nos encontramos con un elemento que marcó la vida en nuestro pueblo y como no de nuestras danzas, el éxodo rural. Enrique Jimeno publica en "La vida en una maleta": Más de dos millones de hombres, mujeres y niños buscaron en la ciudad una salida a la miseria de la España de postguerra. En los años 40 y 50 la emigración interior transformó el paisaje de las ciudades con poblados de barracas y chabolas, único refugio de los recién llegados. Y mientras esto ocurría en las ciudades, los pueblos de interior españoles fueron quedándose despoblados, algunos incluso pasaron a ser pueblos en los que únicamente en verano sus casas eran abiertas, algo que a fecha de hoy sigue afectando por la falta de inversión en ellos, no hay trabajo para la gente joven, cierran las escuelas por la falta de niños y la población va envejeciendo con poco más que hacer que recordar un pasado mejor.....

Clase de niñas de Doña Gloria en 1946. Plaza de Hoyocasero.

Gracias a la llegada a Hoyocasero de Doña Gloria Sierra, maestra Nacional quien vino a hacerse cargo de la educación de las niñas de la localidad en el año 1945, y tras años de olvido de los bailes típicos, decidió que era el momento que las chicas cogieran el testigo y aprendieran las danzas de palos. Ayudada por un amante de las mismas Agripino apodado "Pirindola", y del hermano de este, Mariano comenzó la trasmisión de las mismas, lo que permitió que perduraran en el tiempo. 

Los músicos que las acompañaron en esta primera etapa fueron otros amantes del folclore local, tío Roque al tambor, tío Faustino a la gaitilla, y  Leandro Lidio al bombo.

Las seleccionadas fueron el grupo de mayores que aprendían las asignaturas de la época, la enciclopedia, costura, buenos modales, y el poco tiempo libre que tenían lo dedicaban a los duros ensayos de las danzas.
En esta foto se encuentran: Carmen la de tía Isidra, Raimunda la de Tía Silveria, Tía  Hortensia, Dña. Flora, Teresa de Dña. Gloria, Adora y Lucita. Todas ellas acompañadas por Agripino Pirindola, tío Faustino, tío Roque y tío Leandro Lidio, todos ellos en la plaza de Burgohondo


Danzantas y músicos la Plaza de Burgohondo 1948.
El hecho de que esta incansable maestra fuera la presidenta de la Sección femenina, hizo que estas pioneras salieran a danzar fuera de nuestra localidad, siendo el primer lugar Burgohondo, donde mostraron estos viejos bailes a los lugareños.


A partir de este momento las salidas serían frecuentes, pues habitualmente participarían en la Feria del Campo en Madrid y en el Festival que se realizaba con motivo de la festividad de la Santa en Ávila, todo ello compaginado con la actuación anual que se celebraba con motivo de la festividad de la Virgen de las Angustias, Patrona de Hoyocasero.


Grupo de Hoyocasero que bailó en Avila en 1964
con motivo de la visita de los Príncipes de España
Estas actuaciones, suponían la mayoría de las veces la primera salida del pueblo y el disfrute de lujos que la mayoría ni siquiera imaginaba, (eso si juntos pero no revueltos, los chicos en un hotel y las chicas en otro), por lo que se han conformado anécdotas que arrancan las sonrisas de los que tuvieron el privilegio de acudir a ellas, dormir en un hotel donde se podía disfrutar de aseos, montar en el metro y bajarse en la parada adecuada ...
(dedicaremos una entrada en nuestro blog a estos recuerdos y anécdotas de nuestros danzantes).

Doña Gloria junto a sus alumnas
 en Homenaje  realizado en Hoyocasero 1979.
Muchos fueron los años que Doña Gloria se mantuvo de forma incansable y con un arte mayúsculo al frente de este grupo de coros y danzas, por todo ello, sus alumnas y algún alumno, le quisieron rendir un sentido homenaje en el año 1979, donde tras muchos años de silencio los palos volvieron a sonar en Hoyocasero. 


Normalmente solemos reconocer los actos reseñados cuando la persona que los propicio ya no está, no tenemos palabras para agradecer a doña Gloria su implicación con la cultura de nuestro pueblo donde vivió junto a sus hijas y donde fue querida como una vecina ilustre y recordada con cariño y admiración por sus alumnas y por las generaciones posteriores. 



Esta Hoyocaserana de adopción y corazón, es a fecha de hoy un referente en la recuperación y continuación de nuestras danzas, por lo que será recordada y admirada siempre por todos sus "paisanos".

martes, 18 de febrero de 2014

NUESTRAS DANZAS EN LA HISTORIA II

De esta vida solo te llevarás recuerdos…En este mundo solo dejarás huellas

..... Desde entonces en Hoyocasero, de padres a hijos y así sucesivamente se fueron bailando las danzas de palos. Las danzas gremiales contaban con una persona que era la encargada de trasmitirlas y como recogió el músico Alemán  Kurt Schindler se solían bailar con motivo de la Fiesta de la Patrona de la localidad, la Virgen de las Angustias, el 15 de septiembre.


El libro de José Mayoral Fernández, recoge que ya en 1908 hubo una actuación de los  hombres de Hoyocasero danzando a son de gaita y tamboril con sus palos, pero más adelante recogeremos la cita de la referencia, ahora nos vamos a centrar en el documento más importante con el que contamos en lo que a nuestras danzas se refiere, la documentación recopilada por un experto alemán que recorrió distintos puntos de España recopilando la música popular.

Kurt Schindler nació en Berlín en 1882, y falleció en Nueva York, su ciudad de acogida, en 1935. Estudió musicología en la ciudad de Berlín, inscribiéndose antes de terminar la carrera en composición musical.

La Primera vez que Schindler viajó a España fue en el año 1919, cuando era director de la Eschola Cantorum. Posteriormente el autor alemán pasó los veranos en nuestro país en los años comprendidos entre 1920 y 1922, donde pudo profundizar en la cultura musical popular, y donde recogió material para su cancionero. Así también hemos podido conocer que Kurt Schindler realizó tres etapas de trabajo de campo, donde plasmó las voces de los lugareños en discos de aluminio llegando a recoger mas de un millar de tonadas y canciones. La primera etapa que abarco desde octubre a diciembre de 1929, la segunda de julio a septiembre de 1930 y la tercera iría de agosto a noviembre de 1932.


Es en esta última etapa, en la que el musicólogo alemán visitó nuestra localidad, recogiendo y plasmando las canciones de algunos lugareños: Daniel López "El Gracioso", Dorotea Casillas, Martína Jiménez, Teresa González Casillas, Francisca García, Rogelio Blázquez, Asunción Dominguez, Federica Gónzalez, Sabina González y Ana Sánchez..., todos ellos ayudaron a engrosar el trabajo de campo de Kurt Schindler y gracias a ellos los podemos escuchar tal y como sonaban en aquella época.

Tras esta etapa llegó la guerra civil española que afectó a toda España y que supuso un antes y un después en el devenir cultural de estas pequeñas localidades. Tras la contienda un nuevo grupo de danzas cogió el testigo hasta el año 1942, último año en el que existe constancia de que el grupo de hombres danzara. En el  libro Cumbres y Torres de José Mayoral Fernández, queda recogido lo que sigue:"Danzantes los llama Ávila, que en Madrid los admiró triunfantes en 1908  y en 1942 los vio presentarse al Concurso organizado por el Ayuntamiento, procedentes de Hoyocasero, de blanco, pero con pantalones como los "espata danza" y los "xiquetes" y así lo divulgó por España y América en el NO-DO".


En este apartado también queremos recordar a aquel grupo de danzantes, que desde Hoyocasero ganaron el primer premio a los diferentes grupos participantes en el Festival de la Santa en la Capital. El día antes de celebrarse el certamen, nuestros vecinos se prepararon durante la tarde. Los trajes, palos y enseres de la música fueron cargados en la burra de Tío Manuel, padre de Tío Marti, a quién le tocó acompañar a los danzantes, según nos relató nuestro protagonista. Salieron de Hoyocasero a las 22.00 horas, y optaron por ir por la carretera de la Venta del Obispo, ¡no era conveniente ir por el Majano!. 


Y así durante toda la noche estuvieron caminando. Los danzantes eran Julián y Marti, ambos hermanos, Agripino (Pirindola) y Feliciano, Martín el de Tío Linos y Mariano el de Tía Isidra, Máximo y Mariano (Perrete), acompañados por los músicos Tío Faustino y Tío Roque, y por supuesto Tío Manuel con la burra y los bártulos, todos juntos, unas veces cantando, otras hablando y otras en silencio fueron haciendo el camino que les llevó hasta Ávila. Pasaron el Puerto de Menga, Menga pueblo, La Hija de Dios, Robledillo y Solosancho, cuando estaban pasando Salobral, salió el sol y así llegaron hasta la Posada de Hermógenes, la cual estaba situada bajo el Puente del río Adaja donde se quedaron. Allí pudieron dejar la burra y ellos, tras un merecido descanso, se cambiaron y se prepararon para danzar en la capital.

Y para sorpresa, lograron encandilar al jurado y traerse el premio para nuestro pueblo, seguro que la vuelta fue mucho más divertida a pesar del cansancio.


A partir de este momentos, influencias externas como el éxodo rural y la instauración de un servicio militar que duraba varios años hizo que las danzas de Hoyocasero cayeran en el olvido y que casi dejaran de bailarse hasta la llegada a nuestra localidad de una ilustre Maestra Nacional, Dña. Gloria Sierra, pero eso lo dejaremos para la próxima entrada donde seguiremos contando la trayectoria de nuestras danzas.

lunes, 10 de febrero de 2014

LAS DANZAS DE HOYOCASERO EN LA HISTORIA I

Oscar Wilde, dramaturgo y novelista irlandés dijo: El único deber que tenemos con la historia es reescribirla.


Desde que iniciamos la andadura en este blog, muchos son los temas que hemos tocado, pero ninguno relacionado con la historia de nuestras danzas.

Lo que a continuación se refleja es el trabajo de diferentes personas, amantes de la cultura local que han querido ahondar un poco más en todo lo relacionado con  el folclore popular, gracias a estas personas y la colaboración de otras muchas, en septiembre de 2012 pudimos realizar un homenaje a varios vecinos de Hoyocasero, que han sido imprescindibles para la transmisión oral de canciones y de nuestros bailes, aquí os dejamos el documento que realizamos para la ocasión:


Gracias a un documento facilitado por Simeón González, catedrático y profesor de filosofía en la Comunidad de Madrid, hemos podido saber lo que sigue: "que un pueblo baile una danza no es sorprendente. La sorpresa empieza cuando se averigua que la música que se canta es tan vieja como las murallas de Ávila y es árabe. Las letrillas -estribillo y estrofa única- un poco posteriores. Estamos diciendo que nuestra danza tiene unos nueve siglos...
Esta canción no es otra que  la canción del Rey Don Alonso, cuyo estribillo en árabe decía así:

Calví vi Calvi
Calvi araví.

Según los especialistas se trataba de una afirmación amorosa, pues su significado es este:


Mi corazón vive en otro corazón 
porque mi corazón es árabe.



Danzantes Hoyocasero antes de la Guerra Civil

La jarcha (estribillo) aparece citada en grandes autores de la literatura española como el Arcipreste de Hita, Gil Vicente, Cervantes y Lópe de Vega. Pero sobre todo en el maestro músico ciego SALINAS, amigo de Fray Luis quién lo inmortalizó en una de sus celebres Odas.
Salinas, al dar un modelo de canto con música da el "Calvi vi calvi-calvi araví", y luego añade que en español se canta con esta letra: Rey Don Alonso, Rey mi Señor....".


LA REPOBLACIÓN:

En el libro "Alberche Mágico" de José Antonio Calvo Gómez, se exponen diversas manifestaciones de la cultura tradicional, siendo tratadas con rigor científico por su autor, así como con respeto y cariño. En él podemos leer.

"Hoyocasero, enclave mítico de centenarios pinares, vino a la luz de estas majadas con motivo de la repoblación de la cabecera del Alberche, allá por el Siglo XI, a cargo del renombrado Conde D. Raimundo de Borgoña, marido de Doña Urraca, hija y heredera de Alfonso VI. Sus conexiones histórica con el resto del concejo son evidentemente obligadas. También su devenir intemporal que lo sumerge en un hontanar de encantamiento sobre la base de viejas leyendas pastoriles donde los hoyoqueseranos o jaques, así llamados, se hacen nuevamente protagonistas".

Se escapa la historia de Hoyocasero, nadie quiso dejarla por escrito y hoy se nos nubla la mirada al rastrear en sus viejos papeles. Esta historia nos habla tal vez, de viejos trashumantes que atravesaran el paso natural que forma el Puerto el Pico desde los castros celtas de Ulaca o las Cogotas, hasta los cálidos riscos del sur en el Raso, cercano a Candeleda. Siguieron luego los romanos, que trazaron la bella calzada del Barranco de las Cinco Villas como enlace cierto con el Norte, con la Vega del Alberche y la Meseta. Poco más podemos decir con certeza....

Danzantes en Hoyocasero 1942
Fue la presencia de la nueva comunidad monástica de Burgohondo, a finales del Siglo XI o principios del Siglo XII, la que impulsa definitivamente la formación de esta y otras aldeas de la vega del Alberche que vinieron a constituirse. La construcción de la Iglesia de Hoyocasero, a finales del Siglo XV o principios del Siglo XVI, reorienta la agrupación de estos viejos moradores serranos bajo la jurisdicción del Abad y el congreso del Concejo.


Llegados a este punto, ¿cuando empezaron los hoyoqueseranos a bailar estos bailes?. Tal y como diferenciamos antes, nadie dejo nada por escrito... Lo más probable es que se iniciaran en el Siglo XII, aunque la letra de una de las danzas parece ser que es mucho más antigua, tan antigua como las murallas de Ávila...
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lunes, 3 de febrero de 2014

POR SAN BLAS.....

Hay un dicho popular en Hoyocasero que dice: Por San Blas, la Cigüeña verás, si la vieres año de bienes y si no..., año de nieves.



Blas de Sebaste, venerado como San Blas, fue un médico, Obispo de Sebaste en Armenia, siendo además un mártir cristiano. Hizo vida ere mítica en una cueva en el bosque del monte Argeus, que convirtió en su sede episcopal. Fue torturado y ejecutado en la época del emperador romano Linio, durante las persecuciones a los cristianos de principios del siglo IV.
Su culto se extendió por todo Oriente, y más tarde por Occidente. En la Edad Media, se llegaron a contabilizar solamente en Roma 35 iglesias bajo su advocación. Se lo considera patrono de los enfermos de garganta (faringe), y de los otorrinolaringólogos


Según la tradición, Blas de Sebaste era conocido por su don de curación milagrosa, que aplicaba tanto a personas como a animales. Salvó la vida de un niño que se ahogaba al trabársele en la garganta una espina de pescado. Este sería el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta el 3 de febrero.


Cuando llegó a Sebaste la persecución de Agrícola (gobernador de Capadocia) contra los cristianos (la última  persecución romana), sus cazadores fueron a buscar animales para los juegos de la arena en el bosque de Argeus y encontraron muchos de ellos esperando fuera de la cueva de San Blas. Allí encontraron a Blas en oración y le detuvieron. 

Agrícola trató sin éxito de hacerle renegar de su fe. En la prisión, Blas sanó a algunos prisioneros. Entonces el gobernador le mandó matar y fue arrojado a un lago. Pero Blas, de pie sobre la superficie (como el milagro atribuido también a Jesucristo), invitó a sus perseguidores a caminar sobre las aguas y así demostrar el poder de sus dioses. Pero todos se ahogaron. Cuando volvió a tierra (por orden de un ángel), fue torturado (colgado de un poste y lacerado con rastrillos de cardar) y finalmente decapitado. Según el Diccionario de los Santos, las Actas de este mártir carecen de consistencia histórica, pero fueron muy populares a partir del alto medievo, tanto en Oriente como en Occidente, donde llegaron a través de diversas traducciones latinas de un texto griego.

Su culto se extendió pronto por toda la iglesia. Es costumbre popular invocarle particularmente para remediar afecciones de la garganta.


Hoyocasero, también venera la imagen de San Blas, antaño era sacado en procesión por el pueblo y tras finalizar la misa, la gente acudía con lazos, o las cadenas que habitualmente portaban para pasársela al Santo y que nos librara del garrotillo (Se entendió por “Garrotillo” en España, durante varios siglos (del XVI al XIX), a la enfermedad que posteriormente se conocería por DIFTERIA y que fue la causante de una gran mortalidad desde el principio de los tiempos, la cual afectaba a la garganta). Hoy en día nuestros mayores siguen pasando los lazos por el Santo para que les libre de las enfermedades de garganta.

También se celebraba la "Olla", costumbre que hacía reunirse a los amigos y como en la "calbotá", juntarse en una casa, donde lo más tradicional era asar las castañas y pasar unos buenos ratos juntos.


domingo, 19 de enero de 2014

HÉROES ANÓNIMOS

Tío Francisco
Francisco Jiménez Sánchez más conocido como tío Chiva, evitó que la Virgen de las Angustias fuera quemada durante la Guerra Civil de 1936, bajo el lema de que era la "Patrona de los borrachos".

Entre julio de 1936 y abril de 1939, España vivió uno de los episodios más trágicos de su historia, la Guerra Civil española, que supuso un enorme bache demográfico, económico y cultural y la desaparición de la mayor parte de los cuadros políticos, sindicales e intelectuales de la época.
El impacto en pérdidas humanas de la guerra fue considerable. Se estima que las víctimas de la contienda superaron el medio millón de personas, incluyendo los muertos en combate, los represaliados en la retaguardia y los ejecutados por los vencedores tras la guerra.

Al finalizar la guerra, se abrió otra herida: la de los exiliados (unos 300.000), obligados a abandonar el país, y que se amontonaron en los campos de refugiados de las costa francesa o huyeron a Méjico o Argentina, muchos de los cuales ya no regresarían.


Tío Francisco junto a su familia en Francia
No fue distintos nuestro pueblo al resto de España, y entre nuestros vecinos los había del bando Republicano, como nuestro protagonista y del bando Nacional, también tenemos que lamentar bajas, heridos y exiliados de nuestros paisanos integrados en los bandos de ambas filas...


Tío Macario y Tía Juana a la puerta del horno
Pero lo que nos ocupa en esta entrada es la valentía de un hombre, que al ver como las tropas republicanas entraban a la iglesia del pueblo para destruir las imágenes (muchas tallas y retablos que existían en la iglesia quedaron arrasados durante este época), en concreto cuando se disponían a quemar la talla de nuestra Patrona la Virgen de las Angustias, entró a la iglesia y poniéndose delante de ellos, les mandó a que quemaran o cortaron tres o cuatro pinos, alegando que la imagen de la Virgen era la que sacaban ellos y que era la Patrona de los borrachos.
Tío Francisco junto a uno de sus nietos en Francia
Esta singular hazaña, desconocida para los vecinos del pueblo, fue protagonizada por un héroe anónimo al que hoy desde aquí queremos rendir tributo.

La Virgen de las Angustias
Tío Francisco fue uno de los miles de exiliados que terminada la guerra civil tuvo que huir a Francia. Mi abuela Conce decía que tío Francisco le contaba que él estaba convencido de que fue la Virgen la que le protegió en su huida de las tropas nacionales y que le permitieron realizar su vida en Francia.

Queremos agradecer a los nietos y bisnietos de tío Chiva que hayan querido compartir con nosotros esta historia, así como sus instantáneas y que nos hayan permitido conocer una parte más de la historia de nuestra localidad.

La familia francesa de Tío Francisco


La familia española de tío Francisco en Hoyocasero.


Clemente, Dionisio, Pedro y Aquilino nietos de tío Francisco

martes, 31 de diciembre de 2013

EL AÑO NUEVO



El comienzo de un nuevo año tiene un significado especial para las diferentes culturas del mundo. Es un momento lleno de historia y tradiciones y, aunque la mayoría de nosotros celebramos y nos ponemos unas metas para el Año Nuevo, muy pocas personas conocen lo que hay detrás de las celebraciones y propósitos, y es probable que pocas personas conozcan las distintas maneras en las que se recibe el Año Nuevo en las distintas culturas. 

La celebración del año nuevo se remonta a hace 4000 años, pero no se inició en las culturas occidentales hasta hace sólo 400 años. La fiesta comenzó en la antigua Babilonia (hoy Irak) alrededor del 2000 a.C. Sin embargo, los babilonios comenzaron su año nuevo cerca del final de lo que hoy es marzo, un tiempo lógico para empezar un nuevo año ya que el invierno había terminado, la primavera con su nueva vida comenzaba y los cultivos se plantaban para el año siguiente. 

En el año 153 a.C. el Senado romano decretó que el año nuevo comenzaría el 1 de enero. Hizo este decreto para corregir el calendario, que se había salido de sincronía con el sol. La fecha no tiene ningún significado agrícola o estacional.

En España es tradicional comer doce uvas a medianoche del 31 de diciembre traerá doce meses de felicidad.

La acogida de la celebración del año nuevo:

Si bien el primer de enero no tiene un significado agrícola  o estacional, sí tenía un significado civil. En esa fecha, los recientemente elegidos cónsules romanos asumían sus cargos. Es interesante saber que el mes de enero se llama así por el Dios romano Jano, que tiene dos caras que pueden representar el mirar hacia atrás al año viejo y la otra mirando hacia adelante, hacia el nuevo. 
Os deseamos a todos un Feliz 2014, en el que veáis cumplidos todos vuestros deseos.

sábado, 14 de diciembre de 2013

NUESTRAS COSTUMBRES: LA MATANZA

"La matanza del cerdo es un procedimiento habitual de sacrificio de uno o varios cerdos con el objeto de aprovechar su carne y a menudo para proporcionar embutidos durante un año para la alimentación de una familia.

La matanza es una costumbre popular existente en diversos países europeos, generalizada desde tiempos remotos y realizada de forma artesanal, con diversas peculiaridades en función del lugar en que se celebra. Se efectúa una vez al año, generalmente coincidiendo con los meses más fríos del invierno. Suele tener un lado festivo y de celebración, además del económico".


En esta entrada Juani se ha encargado de recuperar para todos una costumbre que era tan habitual, y como ella bien dice, cuando llegaba el tiempo de la matanza, era todo una fiesta en cada casa, allí se reunían tíos, primos, vecinos...

Con la llegada del frío, ya empezaba el pueblo a oler a matanza, no había una calle en la que no hubiese un cerdo o más al que le había llegado su San Martín.
La matanza conllevaba consigo días de trajín en las casas, antes había que preparar las artesas, los cestos, calabazas, cuerdas para atar y coser tripas y la máquina a la que había que “aguzar” o afilar las cribas para picar bien la carne, todo tenía que estar en punto.

Los cerdos eran comprados durante los meses de enero y febrero, se engordaban durante el resto del año a base de trigo, cebada, centeno, forraje de los huertos, desperdicios, patatas, remolachas, las cuales se cocían en el caldero a la lumbre, ¡eran épocas en las que no se tiraba nada"!.

Hubo un tiempo en que los paseaba “EL PORQUERO” persona del pueblo que se encargaba de cuidarlos y sacarlos al campo. El porquero los cuidaba a cambio de una cuartilla y algún celemín de trigo o centeno por cerdo a su cuidado, todo ello dependía de lo que se ajustara en la subasta pública.

Llegado el día del sacrificio, hay estaban los hombres listos para la faena. Para las mañanas frías nada mejor que una copilla de aguardiente o coñac que había que entrar en calor y armarse de valor, la tarea no es fácil.


En el momento de dar muerte al cochino, se recogía la sangre, que después de cocida servía para hacer morcilla o chanfaina. A continuación lo “socarraban” (quemaban), con las llamas de los piornos, y luego a lavar bien con agua caliente y rasparlos bien con con piedras o tejas hasta que la piel (corteza) del cerdo quedaba bien blanquita. ¡Que trajín!, "¡traer mas agua!,¡atiza ese caldero que este bien caliente!", esto era habitual escuchar decir a los hombres que estaban en plena faena. Una vez bien limpios, y sin los cascos de las pezuñas, los hombres (siempre había uno que hacía los honores por su manejo del cuchillo), los marranos eran abiertos en canal y despojados de las tripas o mondongo, que descansaban en un artesas de las más pequeñas, aquí empezaba una de las labores encomendadas a las mujeres, deshacer el menudo con maña y cuidado para que no se rompa y así sacar los entresijos que luego serán los chicharrones y tras llenar los cestos, las mujeres los cargaban habilmente sobre sus caderas y a ¡lavar las tripas al arroyo!, unas al Prahorno, otras a las Herrenes, a la Chorrera…..y ¡que frío!.

Había años que tenían que romper los hielos para poder lavarlas. Allí todo se limpia bien y a conciencia que todo vale el “ciego” para embuchar lomos, la zambomba para las cabeceras,  la que no valía, se utilizaba para fabricar el instrumento que lleva su nombre para la muchachería de la casa (luego había que cantar el aguinaldo), las tripas para embutir el chorizo butago, morcilla el trabajo no era poco.

Cuando las mujeres terminaban ¡que dolor de uñas!, cogían otra vez de la misma forma el cesto y  a casa alegres pensando en el chocolate caliente que les esperaba.....

En este punto, ya estaban los cerdos colgados, las tripas listas con su ajo machado, vinagre, sal..., los entresijos estirados al igual que las mantecas, solo queda esperar que la carne se oreara y preparar la muestra para el señor veterinario que una vez daba el visto bueno, y tras el reposo necesario, hacía que se iniciara el siguiente paso, deshacer los cerdos, los hombres cuchillo en mano, las mujeres cerca para ir escogiendo la carne cada cosa a su artesa, los mantos para el chorizo y alguna que otra paleta, el gordo junto con la calabaza para las morcillas, para el butago lo ensangrentado junto con los bofes ,el “mondejo”(una vez cocidos) los tocinos para salarlos y conservarlos, que el año es largo. Las costillas ántimas, lomos etc..para el adobo.

Los jamones para salarlos y curarlos al humo de las chimeneas y al frío de las noches, hay que decir que el clima de nuestro pueblo para esto es ideal.


Menudo día era un no parar, todo el mundo era necesario, mientras unos deshacían los cerdos, otros iban cosiendo y atando tripas siempre alrededor de la lumbre, has el encargado de asar la moraga para el almuerzo era necesario, o el que tenía que estar pendiente del caldero, eran momentos de unión.

Una vez escogida la carne se picaba con la maquina (antiguamente se hacia con tijeras), después se ponía en la artesa para guisarlo y sobarlo, dejándolo reposar toda la noche.A la mañana siguiente se cogía un poco de cada artesa para probar el guiso, por si necesitaba sal o pimentón, y ya de paso almorzar con las salchichas. Mientras se preparaba la maquina con el embudo apropiado, se escurrían tripas, se preparaban cestos, platos y las picas (agujas gordas para pinchar las tripas).

Después de esto, al tajo, uno a la manivela de la maquina ¡menudo invento! pensarían los que embuchaban la carne con un cuerno preparado para tal fin, otro a meter la tripa y pinchar con la pica, otro atando y atajando por si no quedaban bien apretados, y al cesto, así una artesa tras otra, chorizo, butago, morcillas gordas y de puchero....

Y después de esto, tocaba preparar agua, pimentón, sal, orégano, ajo, para meter en adobo lomos costillas etc.., donde estaban aproximadamente ocho días. Pasado ese tiempo los lomos se embuchaban y colgaban esperando a curarse. Que largo se hacía, cuando pedías un trocito para merendar y decía la abuela, “hija eso es para mayo largo”, te quedabas mirándola y te preguntabas ¿ quién será ese buen señor?, así que nada te preparaba unos obispillos y a correr . Con el tiempo te das cuenta que ese señor no era otro que segadores, pastores, esquiladores a los que había que dar de comer para los duros meses de trabajo.

Mientras se hacía todo esto, otros preparaban las mantecas para derretirlas al fuego en un caldero, el cual era de uso exclusivo para estos menesteres, cuando estaba en su punto se freían en ella los chicharrones. La manteca se guardaba para los guisos y para los mantecados que se hacían en carnaval.

Esa noche con la manteca reciente se hacían para cenar unas migas con pan, vino y azúcar, que ricas estaban.

Desde el primer día de la matanza hasta el último y a pesar de todo el trabajo era una fiesta, pero esa noche era especial con la casa llena de víveres para otro año más después de cenar las migas, solía hacerse una buena sobremesa sin prisas a pesar del cansancio y ajetreo de esos días, un buen fuego en la chimenea y la familia reunida alguien decía ¡muchachas que hay que bailar las morcillas! Pues venga, el abuelo para el rincón con el puchero del vino en una mano y las tenazas en la otra para hacer la música dando en los morillos y la abuela y los demás a cantar y a bailar y allí nos tenían hasta que no podíamos más.

Era fiesta por que en otros tiempos proveer a la familia de alimento durante un año era motivo de alegría y jubilo.