martes, 19 de marzo de 2013

DEL CARNAVAL ... A LA CUARESMA



Tras haber recordado la fiesta de los Quintos en nuestra localidad, ahora vamos a repasar la Cuaresma y la Semana Santa en Hoyocasero, para comenzar nos parece interesante dar un repaso a la historia ...

A pesar de que el origen de los disfraces por carnaval provenga del antiguo Egipto, originalmente, los cristianos fueron quienes comenzaron a celebrar el carnaval en homenaje a la llegada de la Cuaresma. En los días previos, los creyentes cristianos comían carne por última vez para ayunar los 40 días posteriores, en los que se recuerda el tiempo que pasó Jesús en el desierto, además de los 40 días que duró el diluvio universal y los 40 años de marcha del pueblo judío. Fue, precisamente, el hecho de comer carne por última vez hasta el fin de la Cuaresma, lo que le otorgó el nombre de “Carnaval”, procedente del latín carne-levare “abandonar la carne”.

En España la celebración de este tipo de fiestas ha estado marcada por la historia más reciente de nuestro país. En el año 1936, estalló la Guerra Civil, Republicanos y Nacionales se enfrentaban en un conflicto que marcó, sin duda, el destino de nuestra Nación. En este contexto, la mayoría de la festividades fueron anuladas y algunas, como el carnaval, prohibidas.

De esto buena cuenta nos puede dar José Jiménez, quién en esa etapa de prohibición llegó a pasar junto a Vidal el de Tía Segunda y Benino el de tía Silveria, cuatro días en la cárcel del pueblo por hacer carnaval el día del miércoles de ceniza, debido a una prohibición. Según recuerda José, decidieron hacer carnaval haciendo uso de bragas (entendemos que serían las de sus madres) y no llevar nada encima…..  Como eran otras épocas, dos de sus quintos, entre los que se encontraban Vítor el de tía Emilia, decidieron llevarles una botella de vino (ya se sabe, las penas con pan….), y los vio el Alcalde, metiéndoles a ellos también a la cárcel para que juntos cumplieran la pena.  Otros vecinos recuerdan ver a sus madres llevarles el bocadillo a la cárcel y meterlo por un pequeño ventanuco que había.

La cárcel estaba situada donde hoy está el Ayuntamiento por el lateral de tía Josefa, allí continúa el ventanuco por donde los “reos” eran alimentados.


Lugar donde se encontraba el pequeño ventanuco en los
bajos del ayuntamiento, mas pequeño que el actual y con rejas.
 
Incluso podemos encontrar alusiones en forma de personajes sobre estas figuras, en  el libro de Buen Amor, texto medieval español redactado alrededor de 1330 por Juan Ruiz, Arcipreste de Hita. El autor de la obra nos habla del significado simbólico de la Pascua y la Cuaresma a través de una simpática alegoría: Don Carnal  es un hombre mundano y amante de los placeres es retadado por Doña Cuaresma a sostener una batalla que tendrá lugar al cabo de una semana, el reto  fue lanzado el jueves anterior al miércoles de ceniza.

Los personajes se retan cada uno con su ejército: D.Carnal con bueyes, cerdos, gallinas, becerros y cabras. Dña. Cuaresma con su legión de vegetales y mariscos.

Tras un día de confrontación más o menos emparejada, Don Carnal fiel a sus excesos, decide celebrar un gran banquete que le produce tanto a él como a sus invitados un sueño incontrolable.

Doña Cuaresma, aprovechando la ocasión, entra en el Cuartel de su enemigo, y sin dificultad lo somete y aprisiona. Desde el primer día de su vencimiento, miércoles de ceniza, Don Carnal es obligado a confesarse y a realizar penitencia, ayuno y abstinencia, mientras que Doña Cuaresma, triunfante, asea su casa, sus vestidos y su cuerpo y sale a la iglesia a convocar a los feligreses católicos para que participen en los ritos religiosos.

En el siguiente artículo repasaremos como eran las celebraciones de la cuaresma en nuestra localidad, y rescataremos hermosas canciones que se entonaban con motivo de esta celebración.
 

jueves, 14 de marzo de 2013

HOYOCASERO: REPORTAJE FOTOGRÁFICO DE NUESTROS QUINTOS

Gracias a la colaboración de los vecin@s de Hoyocasero, y con la única finalidad de que nuestras costumbres perduren tal y como eran, hemos logrado recopilar un buen número de fotos de los quintos de nuestra localidad, esperamos que las generaciones actuales las valoren y las mantengan.

Por este motivo, y para aquellos que no tenían una instantánea de su "quinta"... se ha creado esta entrada en el blog.....

... seguro que disfrutarán de los recuerdos que evoca una fotografía ....

No debemos olvidar dar las GRACIAS en mayúscula a todos aquellos que han colaborado con nosotros al cedernos de forma tan altruista sus recuerdos y querer compartirlos con todos nosotros.


Esperamos vuestras fotos y vuestras anécdotas que seguro que no faltarán....

QUINTOS 1934:

 El Padre de Josefina haciendo el Servicio
Militar en la Guerra Civil en el año 1936.
QUINTOS 1953:

Familiares de Gerardo Marín López nos han cedido estás fotografías de su quinta en el 1953. Un recuerdo para todos aquellos que ya no están pero que siguen siendo parte de nuestro pueblo, Hoyocasero.



QUINTOS 1959:

Familiares de Hilario Marín López nos han cedido estás fotografías ...




QUINTOS 1963:

  Dionisio Pérez nos han cedido estás fotografías ...





QUINTOS 1966:





QUINTOS 1967:

Domiciano López nos ha cedido estás fotográfias de la quinta ...










QUINTOS 1968:

Músicos de la quinta del 1968, Ricardo y Flores.

QUINTOS 1971:

Pedro Pérez nos ha cedido las fotográfias de su quinta ...





QUINTOS 1973:

Flores Coloma nos ha cedido las fotográfias de su quinta ...






QUINTOS 1987:

María Angeles Pérez nos ha cedido sus recuerdos de esta quinta ...





domingo, 10 de marzo de 2013

UN REPASO A DISTINTAS QUINTAS DE HOYOCASERO.



Tío Julián, tío Flores, tío Martín, Tío Orosio, Eufemio, Marcelino, Celso, Ricardo, Domi, Paco, Toribio, Pedro, Quilino, Clemente o Dionisio, han compartido sus recuerdos para nuestro blog.

·       Distintos años,  todos ellos con  un denominador común: ¡¡¡¡los buenos recuerdos!!!!

La Quinta del 42: Tío Julian Gonzalez, con sus 92 años y su buena memoria nos ha trasladado hasta su quinta por unos momentos. Recuerda que eran sobre unos 26 quintos, la quinta más numerosa de la época. Recuerda a casi todos sus quintos: Eutimio, Genaro, Pitusi (Andrés), Sergi, Prordi, Mariano el de Tio Juliato, Juan de los Calderos, Hilario sardina, Galo, Siro, Manolo el del señor maestro, Rapa, Moisés, Deus, Vitoriano de los pepos, Aquilino, Vitorio, Nicolas el hermano de Pancho y Obdulio.

El Alcalde era Vicentón el de Navaquesera, fue el encargado de tallarlos a todos en el Ayuntamiento. El médico era D. José Molina aunque de él no recuerda mucho.

La casa de los quintos ese año fue la casa de Tio Rafuche, donde se encuentra hoy la casa de Tio Genaro. Los gaiteros Faustino, Roque y al bombo Tio Pancho.

Los gallos los corrieron en la carretera de abajo donde Tía Ana. Cada uno llevó su gallo, el más hermoso del corral y su burro para correrlos y como acompañantes las hermanas de los quintos.

Los guardas eran Leoncio Pichice y Claudio el de Eusebio Mulillo, ellos fueron con la yunta a por el carro de leña para los quintos.

La fiesta duró 8 largos días, en las que no falto el baile en la plaza y en la casa de los quintos y recuerda que para encender la lumbre, robaban los piornos por los "tinaos". La vaquilla tambien la corrieron en la plaza.

Son muchos los que faltan pero su recuerdo perdura en su mente como si fuera ayer y una sonrisa se dibuja en su rostro.

Despues salío de Hoyocasero cumplir su servicio militar, 27 meses en Madrid, 9 meses en Vitoria y 3 meses en Irún. Tres años y medio de Mili.



La Quinta del 47: Tío Flores ha sido el encargado de recordar para nosotros su entrada en Quinta. Sus quintos, Quintiliano (hermano de tía Susana), Lidio López (hermano de tío Faustino), Juan (el hijo de Tía Catana), Crece (hermano de Pifo), Esteban (hermano de Tía Natalia, y que vive en Buenos Aíres), Virgilio Blázquez, Abraham y Miguel (tío perdio).

El alcalde de Hoyocasero era tío Teodoro Minguito (padre de Maruja la del vino) y de secretario, ejercía tío Rufino.

La casa de los quintos la de tío Generalillo.

Los músicos estaban en casa, tío Flores y tío Faustino amenizaron la fiesta. Los gallos se corrieron en las eras de abajo y la vaquilla en la plaza.
La Quinta del 52: Tío Martín Martín, nos ha trasladado hasta su Quinta. Junto a él entraron en quinta: tío Alfredo, Saturnino, Pedro Martín (de tío Melchor), Gerardo, Tío Primo, Tío Silvia, Emilio González (marido de Juli la de tía Ana), Julián García (hermano de tía Isidra), Alejandro López (el padre de la mujer del cazador), Bruno Moreno, Vicente González (Pifo), Simeón González (hermano de tío Vidal), Felipe
Rodríguez, (tío Hilandero) y Efraín Romero (de  tío Boiticario)

El Alcalde de la época Vicente del Río (Tío Vicentón) y el médico D. José Molina.

La casa de los Quintos la de tío Mariano Curro, la cual estaba en obras, teniendo que hacerle los quintos una puerta y comprometerse como pago a ir a heno para él….

Los músicos de esta quinta: Lidio, tío Faustino y tío Flores.

Pero si algo recuerda tío Martín con nostalgia, era la alegría con la que se celebraba todo.
La Quinta del 53: Tío Orosio Martín y Tio Venancio, entraron en quinta este año y junto a ellos lo hicieron: Porfidio (el hijo del secretario), Antonio (el del vino), José de la Paz, Clemente (pajitas), Gonzalo (el de tío trampa), Antonio Manguero, Gerardo (el de tía Paulina),Teófilo Rodríguez, Agustín (el pielero) y Mariano (el marido de tía Dominica).

El Alcalde ese año: Tío Prudencio el del comercio

La Casa de los Quintos: “La Panera”, así la llamaban, que era de tío Obdulio.

El Médico: D. José Molina, al que después de tallarlos, le invitaron a tomar un chato vino, y terminó con una buena borrachera.

Como anécdota, tío Orosio, nos cuenta que este año fue el último en el que los gallos se corrieron en la carretera, a partir de aquí, los gallos se corrieron en las callejas de las eras de abajo.

Tío Orosio, se marchó a la mili, y recorrió Toledo, Segovia y Zaragoza, terminando su servicio militar en Madrid.



La Quinta del 54: Eufemio Ángel Martín es quien nos cuenta cómo fue su quinta y quien lo fue junto a él: Felipe Garcia (Mingala), Román Casillas, Tiliano del Río, Alejandro Martín (Sardina) y Enrique Jiménez (Inguela) .

A Eufemio lo acompañó su hermana Teresa y al resto alguna hermana o prima.
Los tallaron en el Ayuntamiento, el alcalde el Sr. Tiburcio Hernández y el médico D. José Molina.
Los músicos que les acompañaron todo el carnaval, Tío Faíco con la bandurria y Manolo (el marido de Felisa) con la guitarra.



La casa de los Quintos fue una que les dejó el Sr. Evaristo, padre de Román, en el Barrio de los Colomas. Estuvo abierta todo el invierno.
Cuenta que, la fiesta comenzaba el día que iban a recoger el carro de leña. Ese año tuvieron que ir a la Pinaílla, con algunos pastores que les ayudaban y, también con el Sobreguarda del pueblo, que era, por aquel entonces, Ángel Manguero. Les daban un carro, pero convencieronal Alcalde para que les dejara traer la leña en dos, para no cargarlos tanto. Allí comían todos los que habían participado y, una vez que llegaban al pueblo, se paseaban con los carros, por
todas las calles para que los vecinos les echaran una rama de piorno o un trozo de leña cada uno, como era costumbre y, se les convidaba con un trago de vino.
Recuerda que uno de los carros de leña lo compró el Sr. Conrado.
Los gallos se corrieron en Las Eras de La Ruíz, todos vestidos de gala, ellos con traje y ellas con el traje de serrana. La fiesta la continuaron durante una semana completa.



La mili la hizo en Campamento, en la 71 de Artillería, pero solo estuvo 3 meses y medio,porque salió excedente de cupo.


La Quinta del 59: Los Quintos: Jesús Múñoz, Pedro González, Florencio Díaz Casillas, Gabino González y Marcelino Martín Blázquez. Algunas de las “quintas”, Luci, Vitor y Federica.

El Alcalde de la época: D. Orosio, el Marido de Dña. Carmen.
El Médico: D. José Molina.
Los gallos, se corrieron en las eras de abajo y la casa donde los Quintos celebraron su fiesta la de tío Zoilo.



La Quinta del 62: Los Quintos: Celso Martín Blázquez, Martín González, Rufino Rodríguez, Mariano González López, Leoncio de la Cruz Gil, Aurelio Blázquez y Francisco Martín González. Algunas de las “quintas”: Vitor y Federica.

  
El Alcalde de este año: Tío Tiburcio Hernández
Los músicos: Demetrio y Alejandro.
Los gallos aquí ya se corrieron en las Eras de la Ruíz. Testimonio gráfico nos queda aportado por Celso Martín, de cómo los Quintos iban ataviados con arado, cencerros y paja, echándola por la plaza antes de que sus quintas corrieran la vaquilla.

 
La Quinta del 63: también denominadaLa Burlesca”, tuvo como protagonistas a Antonio (el confitero), Pepe (tía Mercedes), Miguel (cacharrero), Marcelo Baeza, Carlos (el de tío Amalio), Vicente (pajas), Celestino (el de tío Ignacio), y nuestro narrador, Dionisio.

El Alcalde de aquella quinta, tío Roga y el médico encargado de pasar el reconocimiento D. Avelino. La casa de los Quintos estuvo este año donde vivía Jesús Coloma, su propietaria Tía Martina Jiménez. Dionisio recuerda que hasta 18 cántaros de vino bebieron los quintos y sus convidados.

La música este año corrió a cargo de Félix Curro y Domingo.



 La Quinta del 66: el encargado de trasladarnos hasta este año, Aquilino. Los mozos de la quinta: Desiderio (Vallejo), Hilario (Quimeras), Pedro (el de tía Eugenia), Jesús (Carea), Casimiro (el de tía Zoila), Leonides (el hojalatero), José (el de tío Anastasio) y Miguel (Perrillo).

De Alcalde seguía tío Roga y el médico era D. Macario, quién cuando le invitaron a un trago de vino, le habían aflojado la rosca a la bota y se lo echo todo por encima.

Este año la casa era la de tío José (Vallejo) y la música corrió a cargo de Ricardo.








La Quinta del 67: El encargado de contarnos su quinta ha sido Domi, junto a él entraron: Mariano (el de tía Matilde), Carmelo, Antonio (el de tío Joseillo), Felipe (el de tío Secre), y Pedro (el de tío Hilario).

El Alcalde: de momento una incógnita

La Casa de los Quintos, la de tío Santia, en este año ya los gallos se corrían en las eras de la Ruíz. Como anécdota Domi recuerda que como eran pocos quintos, tío Santia también lo celebró con ellos y los hijos de este decían: “mi padre también es quinto este año….:” Otra anécdota que recuerda Domi, es que le robaron una gallina a su tío Joaquín, quién no hacía más que decir que lo iba a denunciar a la Guardia Civil, y ya su tía Paulina le dijo: “anda, no te das cuenta que ha entrado tu sobrino Domi de quinto…”, y al final no denuncio….

Domi, también recuerda el baile que hacían, cuando iban a buscar a las mozas y acompañarlas después.

Los músicos este año eran Félix Curro y Deme. 





La Quinta del 68: Esta quinta es la de Ricardo Martín, y junto a él entraron: Sime (Rasgera), Miguel (colato), Rufi (el de tío Marcelo), Ignacio (el de tío Obdulio), Domingo (Coloma), Santiago (Coloma), Carlos (el de tía Laura), Santiago (Boliche), José María  (el hijo de tío Ovidio), Gaspar (el de tía Polonia), Emiliano (Vivi) y Angelín (el de tío Teodorillo).

A Ricardo lo acompaño su hermana Vitoria.

El Alcalde de la época: Tío Roga

La Casa de los Quintos la de tío Ramón Rasgera

Los músicos: Deme, Satus y Domingo

Los gallos en esta quinta se corrieron en las eras de la Ruíz, y Ricardo recuerda la buena fiesta que se montaba en torno a los Quintos.




La Quinta del 71: Para llegar a este año nos ha ayudado Pedro, que celebro su quinta junto a  Juan Prudencio (el del horno), Hermenegildo Domínguez, Miguel (Moraga) y Mariano (el de tía Petra).

De Alcalde este año estaba tío Mariano Blázquez y el médico encargado de reconocer a los mozos D. Esteban.

Para la ocasión la casa que les dejaron fue la de Tía Prima en el barrio chico de Hoyocasero.

Los músicos: Ricardo y Domi.

La Quinta del 73: El encargado de recordar esta época, es Paco el marido de Josefina, junto a él entraron en quinta: Linos Domíguez, Jesús (el de tío Rafa), Emiliano (hijo de tío Martinillo), Lorenzo (hijo de Tía Apolonia), Herminio, Nemesio (el de tío Fidel), Martín (hijo de tío Vivi), Serafín (el de tía Mercedes) e Ignacio (Pistolo).

El Alcalde, casi con seguridad tío Roga.

Los gallos se corrieron en las eras de la Ruíz, y como anécdota, recuerda que compraron un carnero enorme al que fueron a buscar a la Villa.


Como anécdota aparte mencionaremos una que nos ha llegado de tío Flores, estando de pastor con sus ovejas, al caer la tarde y cerrarlas en el redil donde hoy está el campo de fútbol, los Quintos le fueron a buscar para que tocara, y se fue con ellos. En uno de los parones que hicieron, tío Flores escucho a sus ovejas, adivinando casi de inmediato que se habían salido del redil, y nada allí fueron los músicos a cerrar las ovejas, acompañado por los quintos de ese año.

martes, 5 de marzo de 2013

LA QUINTA DEL 1957: AMISTAD Y DIVERSIÓN POR ENCIMA DE TODO. (CUARTA PARTE).


  • Un gran nevazo caído el martes de carnaval, no impidió que las quintas torearan la vaquilla en las eras de abajo.


Los recuerdos son la evidencia de nuestro proceso vital, ellos dan cuenta de lo que hemos tenido que caminar para encontrarnos en el sitio actual ...

 
 
En esta ocasión nos vamos a trasladar hasta el año 1957, en este año entró en quinta mi padre, Mariano junto a Zoilo, Gaspar el Pielero, Martín Baila, Candi el de Vitorina, Lucio y Marino. 

Las Quintas, eran Vitoria la de tío Enrique que iba por Zoilo, por Martín tía Angelita, por Lucio Eugenia, por Gaspar fue Carmen, por Candi Florencia y la quinta de mi padre su prima Federica. 

Mientras, a nivel Nacional, el régimen del General Franco se encontraba inmerso en una crisis de gobierno, que le llevaría finalmente a cambiar a muchos de sus Ministros para solventar sus problemas internos, sobre todo en materia de educación y económica. Este año también salta otro conflicto, esta vez en Sidi Ifni, lo que obliga a que la Quinta tuviera que marcharse antes a cumplir el servicio militar 

Para empezar, el domingo Gordo los Quintos fueron al Ayuntamiento para ser tallados, en esta ocasión el Alcalde de la localidad era Tio Orosio el de Dña. Carmen y el médico D. José Molina que se encargó del reconocimiento médico. Como anécdota tenemos lo que le paso a Martín, que el pobre no quería bajar mucho los pantalones y el médico le iba diciendo “baja, baja, baja…”, y claro Martín tanto bajo el pantalón, que acabo a la altura de los tobillos….¡que buenos recuerdos y cuantas sonrisas! 

El lunes corrieron los gallos, como era costumbre y el martes……, como ha pasado esta semana, Hoyocasero amaneció por un manto blanco de nieve de medio metro, lo que no fue impedimento para que ellos celebraran su fiesta. Por la mañana bajaron y limpiaron bien la era grande que está por debajo del cuartel y por la tarde todos vestidos con sus mejores galas, engancharon la yunta de mi abuelo Resti al mejor carro que en esos momentos había en el pueblo, el de tío Nemesio, el cual lo había comprado nuevo y estaba pintado con unos alegres y llamativos colores, quién no dudo en dejárselo a los Quintos. En la plaza del pueblo montaron las Quintas con su mejor mantón y ellos con sus mejores galas y la mantilla. Mi tío Marcelino al mando de la yunta y así bajaron los Quintos de este año seguidos por todo el pueblo para ver torear la vaquilla. 

¡Menuda chapatina!, eso dice mi madre al recordar como estaban las calles del pueblo, pero nadie quiso perderse el festejo. 

La casa este año la dejaron también mis abuelos, allí hicieron su celebración los Quintos del 57, este año fue una oveja la que pasearon los quintos engalanada por las calles y tabernas del pueblo la cual como era costumbre era sacrificada el sábado y que servía de alimento para los días de celebración junto a todo lo que los vecinos de Hoyocasero les habían regalado el sábado, cuando se iniciaba la celebración. Los músicos que acompañaron a esta quinta eran Domingo y Martín Curita que se encargaron de amenizar la fiesta todos los días. 

Y el miércoles de ceniza, al “desajumorio”, el caldero viejo iba lleno de gomas de alpargatas, cuernos y crines de los animales y cualquier cosas que hiciera humo y olía mal, y así fueron pasando por las casas para ahuyentar los malos espíritus, claro esto lo hacían por la mañana, a primera hora y las mozas que había en casa, bien se preocupaban los quintos de levantarlas. 

Por la tarde se celebraba el entierro de la sardina, y hasta el Salón de Tío Emiliano echaba el cierre por cuaresma hasta el Domingo de Pascua.
 
Jura de Bandera de Mariano Martín