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sábado, 4 de marzo de 2017

LA FIESTA DE LOS QUINTOS Y LOS RITOS DE PASO

Un rito de paso, es un concepto que fue introducido por el antropólogo francés  Arnold van Gennep en sobre 1900, y relanzado mas tarde por el igualmente antropólogo Víctor Turner en su libro “El proceso ritual”; Ambos antropólogos coinciden en que los ritos de paso son fundamentales y necesarios para el desarrollo social del individuo a lo largo de su vida, especialmente entre la etapa de la juventud y la edad adulta, es en esta edad cuando se realizan las funciones sociales más importantes, se pasa de soltero a casado, por medio del rito de matrimonio sea civil o religioso; se socializa, perteneciendo o no a determinados grupos, partidos políticos, sociedades escolares, religiosas, secretas o de cualquier otro tipo; se inicia en el mundo del trabajo; en otros tiempos se iba a la mili o servicio militar de forma obligatoria.


Podemos considerar el servicio militar como un prototipo de rito de paso en el se cumplen las tres fases que marca Turner: una etapa de separación de la familia, vive durante un tiempo con algo que nada tiene que ver con el pasado ni con el futuro - vive en comunidad con otros iguales- a esta fase le llamaba liminal; por último la de agregación o reincorporación donde el sujeto se incorpora con todos sus derechos y obligación de acuerdo a su nueva posición a la sociedad.



En esta ocasión, queremos centrar nuestra entrada en las Carreras de Gallos, una costumbre que tras dejar de realizarse el servicio militar, el abandono rural y  el maltrato animal también cayó en olvido en Hoyocasero.



Este año, gracias a la ilusión de Isa y Elena y al apoyo de los padres de los Quintos, nos propusimos volver a recuperar esta fiesta que suponía un momento único en la vida de los que nos precedieron y donde al igual que este año la involucración de la familia era fundamental. En primer lugar como nos recuerda el Cronista Oficial Asturiano, José Antonio Fidalgo, "Los Carnavales -y esto, al menos, desde los tiempos del Siglo de Oro- son fechas propicias para las fiestas de juventud; “gamberradas” que se amparan en el anonimato y que causan gracia entre muchas gentes y serios disgustos a otras, que las padecen. 

Se dice, siguiendo un criterio de penitencia cuaresmal, que el gallo -promiscuo él – es símbolo del apetito sexual (o “carnal”, como solía decirse) y que “matando al gallo” se predicaban días de castidad. Cosa que cumplía la reina nuestra señora, doña Isabel II cuando en tiempos cuaresmales, no corría gallos, pero sí destinaba al general Serrano -el “general bonito” – fuera de la Corte para evitar tentaciones carnales… y caer en ellas.-Otros dicen, que como en carnavales se mataban gallinas para guisos y asados, no era cosa de dejar “viudo” al gallo.También se apunta que el gallo merece pena por haber sido quien anunció con su canto (et statim gallus cantavit) la triple negación de Pedro cuando la Pasión de Jesús.



En la actualidad no se corren gallos, pero si quedan testimonios del cantar:



"Con la licencia de Dios

y la del señor Alcalde

hemos de matar el gallo

en sin meternos con nadie.
Ya se te ha acabado, ¡oh gallo!
el dormir con las gallinas
y el cantar por la mañana
saludando al nuevo día.

Gracias a los Jóvenes de Hoyocasero que han entrado en Quinta, hemos vuelto a ver correr los gallos, eso sí con algunas pequeñas modificaciones, ya que no se pueden colgar los gallos vivos. Pero la pericia con la aguja de Elena ha hecho que pudiéramos ver boca abajo unos hermosos gallos en la plaza, que fueron corridos a lomos de un "burro" de palo por los quintos.







Allí en vez de los quintos del año anterior, era los involucrados padres los que balanceaban la cuerda para evitar que los gallos fueran recogidos con rapidez. Gracias la subida de la cuerda, pudimos ver unas carreras de lo más interesante que demostraron la buena forma física de los Quintos.

Una vez finalizada esta tarea, llegaba el turno de las quintas, las cuales ataviadas con el tradicional pañuelo de ramos atado a la cintura tenían que torear la vaquilla, siendo la quinta más pequeña la encargada de darle muerte.

Y al igual que hacían antes nuestros quintos, terminamos esta fiesta con la simbólica siembra de garbanzos. 

Cómo decía antes, gracias al sobre-esfuerzo de los padres, pudimos disfrutar de comida, ya que cuando llegaron con el lote de leña para subastar, nos dieron un pincho, de música que nos permitió bailar a lo largo de la jornada, gracias a Carlos, otro de los padres de los quintos y a unas maravillosas rosquillas y limonada que alguna abuela, hizo con la mayor ilusión.

Ahora solo esperamos, que las quintas venideras sigan esta hermosa tradición ya que la imaginación y las ganas de divertirse pueden suplir cualquier advenimiento.

Para finalizar alguna coplilla de los quintos, nos encantaría poder recuperar todas las tonadas, así que si os acordáis de alguna por favor mandádnosla.


"Los quintos son unos guarros
que no nos dan de beber
maldita sea la bota
y el que la lleva también"

lunes, 5 de agosto de 2013

LOS VIAJES DE KURT SHINDLER

* Este amante del Folclore tradicional visitó nuestra localidad en septiembre de 1932, donde gracias a él hemos podido recuperar y bailar algunas de la piezas de nuestras danzas que se daban por perdidas.
 
 


Para poder conocer un poco mejor, y gracias a internet, hemos buscado las facetas de esta músico especializado en folclore. Kurt Schindler nació en Berlín en 1882, y falleció en Nueva York, su ciudad de acogida, en 1935. Estudió musicología en la ciudad de Berlín, inscribiéndose antes de terminar la carrera en composición musical. 

Tras emigrar a Estados Unidos, se hizo un hueco en este país, donde fue director ayudante en la Opera Metropolitana de Nueva York desde 1905 hasta 1908, en 1909 se encargó de organizar la Schola Cantorum la cual dirigió durante 17 años.  Es importante reseñar su paso por esta escuela, pues fue frente a esta institución cuando conoció y trabó amistad con personales como Federico de Onís, a quién debemos junto a Ángel del Río la publicación de su Cancionero.

No debemos olvidar que la Edad de Plata de la historia cultural española, vivió su etapa más brillante desde 1898 hasta el estallido de la Guerra Civil en 1936, allí en cafés literarios, laboratorios e institutos de la Junta para la Ampliación de Estudios, la Residencia de Estudiantes, el Ateneo, el Círculo de Bellas Artes..., se veía expresar la cultura española que irradiaba por los cuatro costados, en nuestro país.

En este ambiente de sensibilización con la música popular inicia Schindler sus trabajos de campo por España, los cuales duraron varios años, y donde el músico alemán participaba activamente en la vida cultural y musical del momento, lo que le llevaron a relacionarse con las principales figuras del panorama cultural español (Oscar Esplá, Lluís Millet, Eduardo Martínez Torner...), según se desprende de su epistolario y del rastro que su presencia dejó en la prensa de la época.

La Primera vez que Schindler viajó a España fue en el año 1919, cuando era director de la Eschola Cantorum, donde conoció al director del Orfeo catalán Lluís Millet con el que mantuvo una fuerte amistad el resto de su vida, lo que le permitió participar muy activamente de la vida musical catalana.


En otras reseñas, hallamos que el autor alemán pasó los veranos en nuestro país en los años comprendidos entre 1920 y 1922, donde pudo profundizar en la cultura musical popular, y donde recogió material para su cancionero. Así también hemos podido conocer que Kurt Schindler realizó tres etapas de trabajo de campo, donde plasmó las voces de los lugareños en discos de aluminio llegando a recoger mas de un millar de tonadas y canciones. La primera etapa que abarco desde octubre a diciembre de 1929, la segunda de julio a septiembre de 1930 y la tercera iría de agosto a noviembre de 1932.
 
 

Es en esta última, donde queda constancia de la cultura popular de nuestra zona, no solo de Hoyocasero, también de nuestros pueblos vecinos (San Martín del Pimpollar, Navalosa, Navahondilla...), y que gracias a las grabaciones realizadas por este musicólogo alemán, hemos podido escuchar. Por un lado a nuestros antepasados y por otro recuperar canciones y sobre todo danzas que algunos mayores aún recuerdan haber visto danzar alguna vez y que esperamos poder volver a bailar próximamente.
 
 

Este artículo en nuestro blog, no hubiera sido posible sin la inestimable colaboración de Carlos del Peso, quien se puso en contacto con nosotros para facilitarnos los enlaces relacionados con el programa "Músicas de Tradicción Oral", de RNE. Este programa dirigido por Gonzalo Pérez Trescasa le ha dedicado dos programas muy interesantes a este gran músico alemán, y donde acompañado por especialistas en la materia como Joaquín Díaz y Carlos Porro, podremos entender un poco mejor nuestra cultura popular. Os dejamos los enlaces para que lo podáis escuchar.


http://www.rtve.es/alacarta/audios/musicas-de-tradicion-oral/