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martes, 5 de noviembre de 2013

CONFECCIÓN DE NUESTRA PROPIA GORRA SERRANA


Y tras el inciso de la entrada anterior vamos a entrar en materia y os vamos a contar nuestra aventura en la confección de estas gorras de la mano de Tía Justa.

Material necesario:

- Paja a poder ser de centeno.
- Agua.
- Cubos para el mojado de la paja.
- Agujas de varios tamaños.
- Hilo de perlé blando o beige.
- Telas de colores (Fieltro para los adornos).
- Tela para forro (A gusto).

1.- Iniciamos nuestra correría en la búsqueda de la paja, para realizar la primera tarea nos hicimos acompañar de la experiencia, en este caso de "Mariano", que por tener vinculo familiar nos era más asequible, y ya puestos nos libró del trabajo de cortarlo, que la experiencia es un grado, y en un periquete con su hoz nos segó el centeno necesario para hacer una par de gorras.


2.- Como el experto dudaba de la validez de la materia prima, se la llevamos a la que iba a ser nuestra maestra en esta labor "Tía Justa", que nos dio el visto bueno y las primeras nociones para escoger la paja.


3.- Con la euforia del inicio de nuestra propia gorra nos pusimos rápidamente a ello, siguiendo las pautas marcadas, cortar la paja de nudo a nudo eliminando los nudos, ya que para ablandarlas el agua debe entrar por dentro de la paja.



4.- Una vez escogida ahora había que separarla, cortas, largas, gruesas, finas, todo vale, cada una tiene su fin, según Tía Justa en tres montones, unas para la gorra propiamente dicha es decir "EL TRENZADO", otras para el "ENCARRUJADO" que mas tarde os explicaré en que consiste, otras para EL "CORDONCILLO" y el resto para los "PICOS o PIQUILLO" que rematarán la gorra.
 
 

 5.- Todas nos iniciamos en el escogido de la paja, y después de seleccionar la paja la metimos en agua, no hace falta mucho tiempo con menos de 10 minutos ya tendremos la paja preparada para comenzar el trenzado, siempre haciendo que el agua pase por dentro de la paja, si no está húmeda la paja se romperá.
Con la paja ya húmeda comenzamos a tejer, es decir ha hacer el "TRENZADO". El trenzado para una gorra de adulto siempre se realiza con un numero impar de pajas que se atan juntas en un extremo, en este caso según la maestra eran 11 pajas con las que debíamos comenzar nuestro trenzado, empezamos por uno de los extremos ... una por arriba, dos por abajo, dos por arriba ... por el otro lado una por arriba, dos por abajo, dos por arriba y así hasta conseguir 18 vueltas que yo calculo son más o menos unos 6 metros, así que a trenzar se ha dicho, aplastando la paja al cruzarla. Lo más complicado es el empalme de las pajas y con la que conseguimos era muy a menudo porque era muy corta, a más larga menos empalmes. Para empalmar las pajas hay que cruzarlas cuando se va a terminar quedando anulada la que acaba y continuando con la que empezamos, así haremos también en el cordoncillo y el piquillo.


 
 
 
6.- Una vez conseguidas las 18 vueltas empezaremos a confeccionar nuestra gorra, empezamos por el culo haciendo una doblez como de 6 centímetros, dejando el inicio del trenzado en la parte de abajo, que una vez cosido lo cortaremos, con puntada larga por la parte de abajo y corta por arriba, desde ahí iremos girando para hacer la copa del gorro, unas 6 vueltas, también dependiendo del tamaño de la cabeza je je,  y desde ahí bajaremos hasta que empecemos a dar vuelo para hacer el "ala" de la gorra.
 

 
 
7.- Una vez finalizado es el momento de decorarla, para la decoración ahora tendremos que hacer el "ENCARRUJADO", el encarrujado consiste en ir abriendo la paja bien mojada e irla cosiendo para una gorra grande, se inicia con una al medio, dos a los lados, y dos al medio, otra vez en el centro, quedando de este modo:

 
 
7.- Iremos midiendo hasta que cubra toda la gorra y una vez acabado la remataremos haciendo al final lo mismo que al principio, una paja al revés para que quede similar al inicio.
8.- Antes de coser las telas de colores para decorarla nos quedaba hacer el "CORDONCILLO", el cordoncillo lo haremos  para decorar el centro de la gorra en forma de flor de 4 pétalos y los remates en la parte de atrás también en forma de flor de tres pétalos, una vez colocados ya si que empezaremos a colocar las telas de colores en la parte de arriba mas pequeños y cuadrados y a lo largo del encarrujado rectangulares juntando un par de colores.


9.- Antes de ponernos a colocar el forro ya solo nos queda hacer el "PIQUILLO". El piquillo, uno de los trenzados más complicados al principio, o el que más complicado nos resulto a todas es el que más se avanza, así que una vez cogido el truquillo será de lo más agradecido. Como os dije antes para la medida no hay nada mejor que ir midiendo hasta que tengamos todo el rededor del ala de la gorra.

 
10.- Si ya lo tenemos, es el momento de poner el forro que como todo tiene su truco y por supuesto maña. Se corta la tela más o menos de 90 por 30. Ponemos el centro en la gorra y la vamos dando forma hasta cubrir toda el ala, para que no se nos mueva daremos unas puntadas con el hilo bien largas que luego quitaremos una vez lo dejemos bien sujeto con el "piquillo", colocaremos el piquillo dejando bien sujeto el forro:

 
... luego dando forma lo remataremos en el centro de la cabeza, y daremos unas puntadas bien largas para que no se vean por el exterior, quedando de este modo:













11.- Por fin pudimos dar por terminada nuestra gorra, y como no lucirla en nuestra siguiente gala que fue en Candeleda, allí como no fuimos sorpresa para muchos y desde luego conseguimos lo que pretendíamos, recuperar otro de nuestro legado cultural y portarla en nuestras danzas como hacían antiguamente "las maestras".


 
 
No quisiera finalizar esta entrada sin hacer mención a nuestra profesora en esta tarea, muchas gracias a "Tía Justa" por su paciencia y sobre todo por su tiempo, nosotras, nuestros niños y familia ... y hasta Japón y Polonia fueron testigos de sus enseñanzas. Gracias por hacernos participes de muchas de sus vivencias y recuerdos.
 


 

Gracias de todo corazón recordaremos nuestras tardes entre pajas, cafecitos y bizcochos.
 

viernes, 25 de octubre de 2013

LOS OFICIOS: TÍA JUSTA LA GORRERA DE HOYOCASERO. I

Esta mujer de 81 años, no ha dudado en enseñarnos durante largas horas para así aprender el trenzado del centeno consiguiendo así nuestra propia gorra.


El centeno como materia prima:


Sobre este cereal, John Seymour, en su obra "Los oficios del ayer" dejo escrito:

"La paja de centeno es larga, flexible, de tallo hueco, y menos quebradiza que el de otros cereales. En la península ibérica se ha usado profusamente tanto en la cestería Castellana, gallega, aragonesa, extremeña, andaluza y levantina. Sin embargo la sustitutiva implantación de maíz y trigo, provocaron el receso del centeno hacía el año 1880. 



El centeno tan cultivado en los campos españoles hasta hace tan pocos años, proporcionaba a los campesinos dos materias principales: el grano para la elaboración del pan, y la paja que se utilizaba en la elaboración de objetos de uso cotidiano".


Por otro lado en el clásico "Manual del Folklore", D. Luis de Hoyos y su hija, nos dejaban las siguientes consideraciones: "primeramente conviene diferenciar de un modo muy claro lo que se considera sombrero y lo que entendemos por gorra, para ello lo que cuenta es la anchura del ala, invariable y homogénea todo alrededor de la copa del casco del sombrero, y menguante hacía atrás si se trata de una gorra, dejando una abertura en la parte posterior para el moño.

"la gorra formaba parte del atuendo cotidiano de las mujeres, y su función principal era la de proteger del sol, quedando la función decorativa en un segundo término. Lógicamente  la gorra suele llevarse junto a la indumentaria de diario y no de gala.
Respecto a la decoración con cinta o lana, la nota común es la observación del luto y la adecuación a la edad, de modo que las mujeres mayores, suelen adornar su gorra con colores oscuros o negro, mientras que las más jóvenes lo hacen con otros tonos más alegres".



En primer lugar queremos agradecer a Tía Justa su disposición a enseñarnos, solo nos puso una condición, "me tenéis que traer la paja".
Y bueno, una vez conseguida la materia prima, quedamos con ella para que nos diera unas clases para el aprendizaje. Durante los días que nos estuvo enseñando, ella fue la primera en llegar, a las 16:00 horas en "Las Escuelas", y allí estuvimos varios días hasta las 21:00 horas, y porque teníamos que ensayar, que si no.... ¡que bueno estaba ese cafetito con pastas!.....
Estas largas tardes, nos permitieron conocer un poco más la vida de Tía Justa, así conocimos que su familia, entre ellos su padre que era el mayor de los hermanos y que tenía 10 años cuando llegó a nuestra zona, provenían de Valencia, y llegaron aquí haciendo la carretera, puesto que eran canteros. Y aquí en la zona, en la provincia se quedaron.


Pero claro, nosotros queríamos saber más sobre la profesión y ella a golpe de tejer la paja, con la destreza de quien lo ha hecho en muchas ocasiones, nos contaba que cuando la gente sembraba ellas acudían a las eras a escoger el centeno.
En aquella época había varias mujeres que confeccionaban las gorras: tía Jerónima, tía Benita, tía Fili, y ella. Ellas trabajaban por encargo y hacían las gorras para todas las mujeres del pueblo. Era una forma de colaborar con la economía familiar, si bien era un trabajo solo de mujeres. Tras tejer el trenzado, que tiene que tener una medida exacta, se confeccionaba el cordoncillo, el encarrujado y el piquillo y a partir de aquí con hilo, aguja y dedal, se confeccionaba la gorra.


Gracias a esta incansable mujer, nosotras fuimos a Candeleda con nuestras gorras, un elemento que creemos debe ser incorporado a nuestras actuaciones, y que al igual que hicieron nuestras maestras Lucita y Luci, diferencia a las maestras de las alumnas.
¡Cuanto tienen nuestros mayores que enseñarnos aún!. GRACIAS TÍA JUSTA