lunes, 3 de enero de 2022

Sonia, ¡siempre con nosotros!



Querida amiga:

todos los que te conocimos, sufrimos tu muerte, tu temprana marcha fue uno de los días más difíciles de nuestra vida. Algo se nos marchó y la pena inundó nuestro ser. En este momento, en el que aún nos encontramos en una nube que envuelve nuestra mente y nuestros corazones, queremos recordarte tal y como a ti te gustaría, celebrando tú 50 cumpleaños.

En una ocasión, hablando con mi abuela Conce sobre la festividad de "Los Santos", ella me decía que era una fiesta de alegría, que se celebraba para no olvidar a los que ya se han ido, porque mientras se les dijera una misa, se pusiera una sepultura o se rezara una oración por ellos, su espíritu permanecía entre nosotros. Pues bien, creo que esa es la forma en la que hoy debemos celebrar tú cumpleaños, recordándote para que estés con nosotros.

Son muchas las cosas buenas que nos has dejado, muchas vivencias y buenos momentos. Pero sobre todo, nos diste una lección de vida. Sonia, fuiste una luchadora que se aferraba a la vida, te agarrabas desesperadamente a todo aquello que supusiera un minuto más: nuevos tratamientos, nuevos fármacos, intervenciones..., aunque las recuperaciones fueran largas y duras, durísimas. Jamás he visto a una persona soportar la quimioterapia como lo hacías tú, las citas semanales con tú oncóloga, las idas y venidas en taxi de Ávila a Madrid... Te ingresaban y siempre tenías palabras de esperanza, siempre tenías planes y proyectos por hacer.



Siempre supiste sobreponerte a los envites negativos, los familiares y los personales y nos vas a permitir que hoy recordemos de manera somera los buenos ratos que compartimos juntas como amigas. Fuimos Mosqueteras en el pueblo, conquistando las calles, bailando y divirtiéndonos, y de esos momentos siempre, por encima de todo ha estado nuestra amistad.


Pionera donde las haya, aún recuerdo algunos de nuestros momentos destinadas en Guipúzcoa, "la tierna", te decían algunos. ¡Con la fiera que había dentro!, que era capaz de enfrentarse sin ningún miedo ni reparo a los acontecimientos que se presentaran. Recientemente he estado cerca de Bermeo, y casi como si estuvieras conmigo, he vuelto a recorrer con mis pensamientos la 634 desde Irún y el maravilloso puerto de la localidad bilbaína que a ambas nos enamoró.





Y luego, la familia. ¡que suerte tener la familia que nunca nos falla!. Tú amaste a tú marido hasta la extenuación, a tú hija con el alma y el corazón. Siempre tuviste a tú hermana que lo fue todo, porque ejerció también de madre y que no te ha dejado ni un solo momento en tú camino. Tus sobrinos que en muchas ocasiones fueron hermanos y cómplices de tus secretos y con permiso de todos, tus amigas, que siempre y al igual que los Mosqueteros gritábamos: ¡todas para una y una para todas!.
El destino quiso que recogiéramos los retazos del grupo de danzas y lo volviéramos a recomponer, esto nos permitió aprender nuevas cosas, valorar nuestros orígenes, saber que la cultura popular no tiene límites, pero sobre todo, nos enseño a querer más a nuestro pueblo y a valorar todo lo que se ha ido quedando aparcado en el camino.

¡Siempre juntas!, porque siempre hemos sabido conjugar las carencias que teníamos unas y las virtudes de las otras para hacer cosas, porque siempre nos lo hemos pasado bien allá donde hemos ido, hemos disfrutado y conocido a mucha gente, unos se quedaron en el camino y siguen en nuestro recuerdo, otros siempre están ahí.

Estamos convencidas de que sigues vigilante a lo que hacemos, y que alguna faltilla nos sacarás cuando lo hagamos. Nosotras ponemos mucho cuidado en hacerlo como a ti te gustaría y te garantizamos que hemos mejorado en muchas cosas. Te has convertido en nuestro Ángel, que desde el cielo vigilas lo que hacemos, seguiremos pidiéndote que no dejes de hacerlo.

¡Sonia, teníamos prevista una gran celebración para nuestros 50¡, no lo podemos celebrar físicamente, pero lo haremos cerrando nuestros ojos, levantando la mirada hacía las estrellas y brindando por nosotras.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!






































miércoles, 10 de febrero de 2021

CARNAVALES EN TIEMPOS DE PANDEMIA

 La NO celebración de los carnavales, supone que tendremos que recurrir a la memoria para intentar que no caigan en el olvido. En esta ocasión no será ni la dejadez de los vecinos, ni los quintos de 2021, los cuales estaban ilusionados con la celebración de su quinta, ni otras causas las que impidan la celebración, en esta ocasión la Pandemia que nos asola nos llevará a celebrarlo de otra manera.



Los gallos confeccionados por Elena, duermen tranquilos a la espera de la celebración del año que viene. La Vaquilla que ha hecho Dionisio, está esperando a ser cargada a hombros de un quinto mayor para correr detrás de las mozas y ser toreada por las quintas..., en fin, todo queda aplazado. 


Hay alguna abuela que no ha querido que la pandemia pueda con la tradición y ha hecho rosquillas para todo el pueblo, el sábado disfrutaremos de ellas (aunque solo sea con la vista).

La leña no podrá ser recogida, ni subastada el domingo, pero aguardará paciente a que se pueda hacer y que padres, quintos y amigos acudan al lugar con sus tractores.

Queremos aprovechar esta entrada para recordaros que gracias a nuestra participación en Mascaravila, hemos descubierto que nuestra localidad también tuvo sus mascaradas de invierno. Una de estas manifestaciones es la Vaquilla, que gracias a los Quintos de los últimos años hemos vuelto a recuperar. También hemos vuelto a ver correr los gallos (ahora de tela), y ante la falta de burros,  que antes recorrían las calles orgullosos con sus lazos y escarapelas, pues tenemos caballitos de madera.




Arsenio Talavera, en su blog Tierra de Valdepusa, dice que "se denominan mascaradas de invierno aquellas manifestaciones en la que el pueblo se disfraza con máscaras y atuendos para celebrar o acompañar una festividad, que van desde el equinoccio de invierno hasta Carnaval".

El origen pagano de esta celebración se inspiraba en el sol, la luna, las estaciones o los ciclos vegetativos. Dentro de estos ciclos, con la llegada del fin del invierno se imponen las horas de luz y el inicio de la germinación de los frutos, algo que está intímame relacionado con las manifestaciones festivas, por un lado la purificación del pueblo (el "Jumorio" que llevaban los quintos para ahuyentar los malos espíritus) y otro la fertilidad, tanto para las plantas, animales y personas.

En Hoyocasero el martes de carnaval, tras torear las mozas la vaquilla se sembraban los garbanzos en la plaza, allí una yunta formada por dos mozos y su arado, con unos buenos cencerros al cuello,  simulaban la siembra, lanzando paja y otros efectos sobre el público, incluso aparecía una "mujer" con su cesta y la merienda de la que daban cuenta de los alimentos.


Os animamos a que compartáis vuestras fotos de carnaval, vamos a intentar mantener viva, aunque sea de forma virtual nuestra tradición. Las compartiremos en una próxima entrada.

danzashoyocasero@gmail.com

martes, 5 de enero de 2021

LA NOCHE MÁS MÁGICA DEL AÑO

 Este año la pandemia ha conseguido que las celebraciones sean distintas, incluso que valoremos lo afortunados que somos, pero no logrará borrar la ilusión de la noche más mágica del año.



Los Orígenes
El origen de los Reyes Magos se sitúa en el Evangelista Mateo, el cual nombra a Magos en su Evangelio sin especificar nombres ni datos concretos. Cuenta que los magos vinieron de Oriente buscando al “rey de los judíos” que ha nacido en Jerusalén guiados por una estrella. Dicha estrella les condujo hasta Jesús nacido en Belén, y a quien presentan ofrendas (oro, incienso y mirra).

Fue en el siglo III antes de Cristo, cuando se reconoció que eran tres Reyes Magos. Orígenes, escritor y principal propulsor de la teología cristiana, fue quien propuso por primera vez que fueran tres magos en razón de los tres dones ofrecidos al niño (oro, incienso y mirra).

En el siglo VI después de Cristo, aparecen por primera vez los nombres actuales de los tres Reyes Magos de la mano del historiador Agnello en su obra Pontificalis Ecclesiae Ravennatis. En dicha obra se distinguen a Melchor, Gaspar y Baltasar con sus nombres encima y representando distintas edades.

Con el paso del tiempo, se comenzaron a representar a los Reyes Magos con las tres razas consideradas como principales en la Edad Media. De tal forma que el rey Baltasar representa a los africanos, el rey Melchor encarna a los europeos y Gaspar a los asiáticos.

La palabra “mago” proviene del persa y significa sacerdote. Posteriormente llegó al griego como “magoi”, refiriéndose a las personas que estudiaban las estrellas en su deseo de buscar a Dios. Del griego pasó al latín como magus, donde llegó al español “mago”.

Entre los días más especiales de Hoyocasero se encuentra la noche de Reyes. No importa el frío, si hay nieve o hielo, por la tarde se prepara la Cabalgata donde no faltan los tres Reyes Magos de Oriente que nos visitan. 

A mi se me vienen todos los años a la mente los escaparates tan bonitos que preparaban tía Ortensia, tía Carmen o tía Bonis en la pastelería. Ponían los juguetes muy colocados en los escaparates o colgados en en interior, como era el caso de la pastelería y tío Lesmes, los chavales pasábamos horas pegados a los cristales rezando para que llegara esta noche y que el juguete que más nos gustara estuviera en nuestra zapatilla al día siguiente.



Este año por motivos más que justificados no podrán llegar los Reyes hasta la plaza, ni podrán coger a los niños y los no tan niños que se dan cita en la plaza para ver a los Magos de Oriente, pero dejad vuestros corazones abiertos, porque llegarán hasta nuestros hogares y ojalá vengan cargados de salud.


jueves, 31 de diciembre de 2020

MEMORIAS DE UN MÉDICO RURAL. CAPÍTULO FINAL (Por Antonio Blanco)

Y sin darnos cuenta, tras nueve entregas apasionantes, llegamos al final (bueno..., me he guardado algunos vídeos para ponerlos en otra entrada). 

Te vamos a echar de menos Antonio. Tanto los que hemos sido protagonistas de alguno de los recuerdos, como los que se han acercado al Hoyocasero de los 80 gracias a tus vídeos. Esperaremos a que pase la pandemia y procuraremos recordar en persona los buenos momentos que inmortalizaste con tú cámara.

Estamos profundamente agradecidos porque tu forma de exponer los hechos de nuestra localidad, tus relatos, nos han permitido descubrir lo afortunados que somos, hemos comprobado de primera mano que aquellos que nos precedieron eran personas humildes pero agradecidas, que supieron resignarse con lo que les toco vivir.

Decía Marco Tulio Cicerón: "tal vez la gratitud no sea la virtud más importante, pero sí es la madre de todas las demás”. Así que....

¡GRACIAS DE CORAZÓN!

Pintura en la nieve.


En abril de 1986, Carlos, pintor y escultor de Hoyocasero, me invitó a que grabase una de sus obras en la nieve. Fuimos dos días a la plataforma de Gredos, me sentó en una ladera y cámara al hombro, me dijo: ¡desde aquí, a grabar!

Mientras yo pasaba frío y grababa, él se movía por la otra ladera, esparciendo unos polvos de colores con un colador. Casi nos fuimos calentitos a casa, porque a unos montañeros ecologistas no les gustó su obra.

Años después recordamos esos días en el Palacio de Abrantes de Salamanca, donde Carlos expuso sus esculturas.




Fiestas

 Seré sincero: No me perdía ninguna de los pueblos de alrededor. Desde Burgohondo a Navarredonda. Del otro lado del Puerto del Pico, las de Cuevas del Valle y San Esteban del Valle.   

 Tuve la idea de organizar una en Hoyocasero, el día 1 de agosto de 1987.

Antonio y su cuñado Luis, maestros en Ávila, se encargaron de idear pruebas para jóvenes y niños.  Luis, hijo de Primo, por su experiencia en el bar nos preparó una excelente sangría y solo faltaba la parte cultural.


Anastasio
, cura de Robledillo, dirigía un grupo de teatro de jóvenes de su pueblo. Me puse en contacto con ellos y todo fueron facilidades. Únicamente había que ir a buscar a los chicos en coche y así lo hice. Después de la obra “los hijos del labriego” y unos sketches sobre la actualidad nacional y local, debutó de forma altruista, el grupo local Ticket ante los suyos y así terminamos un día que nos salió redondo.

 Mi grupo de verano.

 Beni

Hijo de Antonia y sobrino de Iltrudes, las dos mejores amigas de mi madre. Era un tipo integro, que rezumaba carisma, de trato cercano y respetuoso. Nos organizaba en su corral partidas de mus. Las finalizábamos con unos exquisitos steaks a la pimienta, que él mismo preparaba, para terminar con tarta al whisky.  ¡como para adelgazar!

Excelente pintor, funcionario y empresario de la enseñanza especial. Aunque por un tiempo intenté su teoría de fricciones matutinas con agua fría, para evitar la caída del cabello, en mí no surtió efecto alguno. Quizás se le olvido decirme que tenía que ser agua de Lourdes o Fátima.  

  Zubi, jefazo de los laboratorios Janssen, con solo oírle su expresión más característica “a picar a la mina”, cuando nos pasaportaba a pagar a la barra del bar, te dabas cuenta que aun sin la gorra de Pichi, estabas ante un castizo madrileño, a pesar de su apellido.

Espero que, a estas alturas, la historia de la perra “careta” sea bien conocida en el pueblo, aunque el único que la contaba de forma magistral era Angel Zubi. Nos tenía boquiabiertos a la puerta de mi casa, hasta que el fresco de las noches se convertía en frio.  

 Su otro cuñado, Carlos, cámara de TVE, nos ponía al día de los cotilleos de la casa y me criticaba los tirones que daba a la hora de grabar y eso que yo pensaba que lo hacía bien.  

Hablando de cotilleos, debéis de saber que aprovechaba la partida en el bar con Agustín, (hijo de Silviano) y exbatería de Julio Iglesias, que nos alucinaba con   las rarezas y manías del cantante. En ocasiones fui pareja de partida del guaperas Chema, joven guardia civil que traía loca a más de una muchacha. También Luis, a quien años después saludé casi en secreto, en las inmediaciones del estadio Helmántico, cuando bufanda al cuello bajaba de un autobús con seguidores de la Real Sociedad.


 Puedo presumir que, en el año 1987, me proclamé campeón del torneo de mus. Más por méritos de Luis (hijo de Foche), que por los míos. De todos modos, mis “faroles” en algo contribuirían, digo yo.

  



Fiestas de Hoyocasero

 Hoyocasero tenía dos fiestas principales:

 Romería del Cristo de los Santos  

 

Después de Semana Santa, era la primera disculpa que tenían Los madrileños para acercarse al pueblo. No era en fecha fija y dependía de la Semana Santa. Después de los bailes a los sones de la gaita de tío Marcelo, siempre acompañado de su hijo Ricardo, que tocaba el tamboril.  Merendaban en torno a la ermita del Cristo y las tumbas celtas.

 A alguno tuve que atender al día siguiente, porque seguía todavía de un contento subido. Es lo que tiene tanto fervor.

 Virgen de las Angustias


 
La otra fiesta importante era la de la Virgen de las Angustias, el 15 de septiembre.

El día anterior por la noche tenía lugar el concurso y desfile de disfraces.

Promotor de los mismos fue Domi (pastelero), que implicaba a toda la familia y animadores, presentadores de los mismos Alberto (hijo de Venancio el carnicero) y Miguel (hermano de Neme).

El pueblo recibía ese día a multitud de forasteros, procedentes de los pueblos limítrofes, en su mayoría.

Se olvidaban las disputas, se mezclaban nativos y foráneos, grandes y pequeños y todos a disfrutar. Lo sentían como algo suyo. Diseño y coreografía la llevaban en absoluto secreto.  Con puestas en escena propias de las mejores películas, aunque por medio hubiera algún corte o machucón en la elaboración de los mismos.

Nuria Terreros, la hija del cazador, dirigía y corregía las posturitas y bailes de los jóvenes y niños que hacían las delicias de abuelos y padres. Quizás entre ellos estuviera el sucesor de Michael Jackson o de la bailarina de Flashdance.

Si ha salido alguno perteneciente hoy día al “famoseo” lo desconozco. Únicamente recuerdo a Cristina López Schlichting (COPE) y su hermana Patricia (azafata de Un, Dos, Tres), pero seguro que habrá más que escapan a mi conocimiento.

En esos años, el vídeo era una novedad y al día siguiente lo proyectaba en el escenario de la plaza, porque ningún bar tenía tanto aforo.

 Misa y procesión

 El 15 de septiembre. Era el colofón al verano. Misa y procesión. Algún año deslucido por la lluvia. Acudían a misa con sus mejores galas. Presumían del crecimiento durante el verano de sus hijos y nietos.

Tras la procesión, todos veíamos en este día el final de las vacaciones. El retorno de los suyos a Vizcaya o Madrid.  El pueblo volvería a la rutina y tranquilidad de los pocos que quedábamos en él.

Algún hijo/a advertía a sus padres que no fueran tan dejados y que cuando tuvieran el más mínimo síntoma acudieran a D. Antonio. Yo les decía: ¡Faltaría más, es mi obligación!

 Los mayores asentían, pero los primeros días lo pasaban mal.

 Las calles enmudecían y aun resonaban los ecos festivos para los que nos quedábamos y debíamos seguir la misma rutina: la escuela, el campo, el ganado, los paseos por el Pinar y por supuesto los dolores y achaques de los más mayores

 Despedida.

 Era consciente de que todo aquel que pasara por delante de mí cámara, corría el riesgo de ser reconocido años después, comprobando el inexorable efecto del tiempo sobre los protagonistas y despertando las risas, sonrisas o lágrimas de emoción.

A grandes rasgos estas fueron mis vivencias durante el tiempo que permanecí entre vosotros.

Sin duda esos días, marcarían mi futuro, tanto en lo personal como en lo profesional. ¡Quién nos lo iba a decir a tío Goyo y a mí, cuando lo encontré aquella fría tarde de enero de 1984!

 Ruegos

 Ruego me perdone quien crea que pudiera haber errado en el ejercicio de mi profesión.

Ruego me perdone quien se haya sentido agraviado/a por mí olvido y no le haya mencionado, o no lo suficiente como merecía.

 Ruego me perdone quien se haya podido sentir receloso/sa   por algún comentario, hecho sin la menor maldad, sobre él o algún familiar.

Ruego me perdone a quién haya golpeado su memoria por devolver imágenes que estuvieran en lo más profundo de su ser y que la nostalgia del pasado le haya hecho derramar alguna lagrima en su corazón.

 Mi única intención ha sido rescatar del olvido, a los hoy adultos pero niños de entonces, y homenajear a la generación que besaba el pan cuando se caía al suelo y que a buen seguro como estrellas en el cielo rigen nuestros pasos.

 Gracias

 Gracias a todos y en especial a Mercedes por haberse acordado de aquel médico de la perrita.

 Me ha demostrado ser una enamorada del pueblo, sus parajes y sus gentes.

Salvador, el maestro, me confesó que era de 10 porque el once no existía.  No es de extrañar que haya llegado donde lo ha hecho. Parafraseando a ella misma, siempre la recordaré como la chica que supo labrarse un brillante porvenir dentro “del abanico de posibilidades” que la sociedad ofrecía a las jóvenes mujeres en aquella época. Llevando muy a gala su procedencia del medio rural.

Agradecida y entrañable. Hasta la hice madrugar en una ocasión, pensando equivocadamente que su horario coincidía con el mío.

Aunque nunca le llegaré a perdonar el día en que me amenazó con cortar la conversación: “Bueno Antonio, perdona, pero me tengo que ir a hacer la comida”. ¡Si solo llevábamos hablando una hora!

Acabo de hablar en estos momentos con María, su madre, a quien de forma personal he querido agradecer que haya conocido, aunque sea por teléfono, a Mercedes. Hemos recordado los buenos y no tan buenos momentos vividos entonces.

Después de dar un buen repaso a los de antes y a los de ahora, me ha enseñado que a pesar de los reveses que le ha dado la vida, nunca ha perdido la resignación y el sentimiento positivo de la vida. En definitiva, me ha recordado a aquellas gentes laboriosas, de carácter sencillo y agradecido del que me hablaron mis compañeros nada más llegar al pueblo.

Hoy día trabajo en Salamanca. Me honra hacerlo en el Centro de Salud Sisinio De Castro. Lleva el nombre de mi gran profesor de Patología General. Ejemplo, no solo por sus conocimientos médicos, sino por su cercanía al paciente. De él aprendí que un alto porcentaje del éxito en el ejercicio de la medicina, radica en saber escuchar.

 Os doy las gracias por haber sido mis escuchantes, y haberme permitido acudir al baúl de los recuerdos para transformarlos en experiencias positivas, como terapia a los convulsos momentos que vivimos.

 Seguro que vuestros padres y abuelos tendrán para contaros anécdotas más gratificantes y próximas a vosotros. Sacad tiempo, disfrutad de ellos y ¡escuchadlos!

Gracias a la familia de Mercedes y a la mía, a quienes hemos privado de un tiempo que se merecían.

 Gracias a todos. Espero haberos convencido que nunca os olvidé.  Hasta pronto.

¡Cuidaos!

 Feliz 2021.

 

HOYOCASERO Y SUS GENTES, SIEMPRE EN MI CORAZÓN.

 

Antonio Blanco.